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Las mejores tartas de queso de Madrid


Kamiku (Tarta de queso de la semana - Semana 47 2025) - GastroMadrid (1)

En Madrid ya no se discute si una tarta de queso es fluida, cuajada o “al punto”. Esa conversación quedó atrás hace tiempo. Hoy el debate está en otro sitio: en quién la hace bien, por qué y dentro de qué tipo de cocina. Porque la tarta de queso ha dejado de ser un postre comodín para convertirse, en muchos casos, en una declaración de intenciones.

En GastroMadrid llevamos todo el año recorriendo la ciudad con un criterio claro y constante: una tarta de queso a la semana, probada en contexto, sin prisas y sin separar el postre del restaurante que lo sirve. Aquí no hay rankings virales ni listas pensadas para likes, sino una mirada editorial que entiende la tarta de queso como parte del discurso gastronómico de cada casa.

Este artículo no es una clasificación ni una moda pasajera. Es una guía construida a partir de 52 artículos que hemos publicado, organizada por barrios y zonas, pensada para leerse y para usarse. Para entender dónde está cada tarta, por qué merece la pena y cómo encaja en el mapa gastronómico real de Madrid.



Antes de entrar barrio a barrio y zona a zona, había que hacer una parada. No para jerarquizar ni para sentar cátedra, sino para señalar nuestras diez tartas de queso favoritas que, por distintos motivos, representan muy bien el momento que vive Madrid. Algunas son técnicas, otras más emocionales; unas afinadas al milímetro, otras más rústicas, pero todas tienen algo en común: tienen sentido dentro de la cocina que las firma.

No están ordenadas por posición ni responden a un ranking cerrado. Son diez imprescindibles según el criterio editorial de GastroMadrid, elegidas por regularidad, coherencia y personalidad. Tartas que funcionan más allá de la foto y que justifican el viaje, el barrio y la sobremesa.



Colósimo


Una tarta de queso elegante y medida, sin exceso de azúcar ni dramatismo. Refleja con precisión el espíritu del restaurante: cocina italiana contemporánea, equilibrio y atención al detalle.


Latasia


Cremosa, intensa y con personalidad propia. No busca agradar a todo el mundo, y por eso funciona. Una tarta de queso con carácter, muy en línea con la cocina de los hermanos Hernández.



Estimar


Aquí la tarta de queso huye del ruido y se apoya en la técnica y el producto. Contundente, bien ejecutada y coherente con una casa que entiende el lujo desde la sobriedad.


Fismuler


Probablemente una de las tartas de queso más reconocibles de Madrid. Cremosa, golosa y sin complejos, pensada para compartir… o no. Un clásico contemporáneo.



La Bien Aparecida


Clásica en el mejor sentido. Textura impecable, sabor limpio y un punto de nostalgia que la hace memorable. Aquí no hay fuegos artificiales, hay oficio.


Lakasa


Una tarta de queso honesta, bien pensada y muy bien ejecutada. No necesita exagerar para destacar, y eso dice mucho de quien la hace.



Kamiku


Imprescindible. Una tarta de queso afinada, profunda y precisa, con ese punto técnico que distingue a una cocina japonesa bien entendida. Sutil y adictiva.


Roostiq


Más rústica que otras, pero muy reconocible. Golosa, intensa y pensada para terminar la comida con una sonrisa. Funciona siempre.



Cañadío


Una tarta de queso con raíces claras en la tradición cántabra, bien ejecutada y sin perder identidad en un entorno exigente. Regularidad y equilibrio.


El Hombre Pez


Equilibrio, textura y sabor reconocible. Una tarta de queso que no busca protagonismo, pero se queda en la memoria y cierra la comida con coherencia.



Arganzuela


Un barrio en expansión gastronómica donde conviven propuestas muy distintas y donde la tarta de queso empieza a tener también su espacio propio.




Argüelles


Un barrio tranquilo en lo gastronómico, donde la tarta de queso aparece como cierre correcto y reconocible, sin necesidad de excesos ni artificios.




Chamartín


Un barrio más disperso en lo gastronómico, pero con propuestas consolidadas donde la tarta de queso aparece como cierre reconocible dentro de cocinas muy distintas entre sí.



Chamberí


Chamberí es, sin discusión, uno de los barrios con mayor concentración y variedad de tartas de queso en Madrid. Aquí conviven versiones muy técnicas con otras más inmediatas y golosas, siempre dentro de restaurantes con discurso propio.



Mo de Movimiento


Una tarta de queso coherente con el proyecto: honesta, sin artificios y con un enfoque más consciente. No busca protagonismo, pero encaja perfectamente en el conjunto.


Cokima


Más personal y con identidad propia, su tarta de queso refleja el carácter del restaurante: intensa, diferente y alejada de los caminos más previsibles.


Garelos


Con varias sedes en el barrio, su tarta de queso se ha convertido en un fijo para muchos madrileños, reconocible y constante.




Cortes


Un barrio con mucho peso histórico y gastronómico, donde la tarta de queso aparece en restaurantes con discurso claro y propuestas muy asentadas.




El Viso


Zona residencial donde algunas propuestas concretas han sabido hacerse un hueco. Aquí la tarta de queso aparece de forma más puntual, pero con regularidad.




Embajadores


Un barrio diverso y muy vivo, donde conviven restaurantes clásicos y propuestas más contemporáneas. La tarta de queso funciona aquí como un final reconocible y sin artificios.




Fuencarral – El Pardo


Zona amplia y menos homogénea, donde la tarta de queso aparece ligada a proyectos muy concretos y bien definidos.




Guindalera


Un barrio con identidad propia, donde algunas propuestas han sabido consolidarse lejos de los grandes ejes gastronómicos.




Justicia


Justicia es uno de los barrios donde mejor se percibe la diversidad real de la tarta de queso en Madrid. Aquí conviven propuestas muy reconocibles con restaurantes más recientes, y eso se refleja también en la forma de entender el postre.



Piantao


Una tarta de queso contundente y directa, pensada como cierre reconocible dentro de una propuesta muy marcada por el fuego y el producto. Funciona más por carácter que por sutileza.


Gran Vía 18


Clásica y bien ejecutada, sin excesos. Una tarta de queso correcta y coherente, pensada para cerrar una comida tradicional en pleno centro.




Las Letras


Barrio histórico y muy ligado al centro cultural de la ciudad, donde la tarta de queso aparece como final reconocible en propuestas con personalidad marcada.




Moncloa – Aravaca


Zona amplia y diversa, donde la tarta de queso aparece en propuestas consolidadas y bien reconocibles, más pensadas para el público habitual que para el ruido mediático.




Palacio


Un barrio marcado por el entorno institucional y cultural, donde la tarta de queso funciona como cierre elegante dentro de propuestas más formales.




Retiro


Un barrio residencial con restaurantes muy asentados, donde la tarta de queso aparece como un final reconocible y bien ejecutado, sin necesidad de artificios.




Salamanca


Salamanca es, probablemente, el barrio donde la tarta de queso ha encontrado más continuidad y regularidad dentro de propuestas gastronómicas consolidadas. Aquí conviven restaurantes clásicos, casas de producto y proyectos más contemporáneos, y eso se refleja en una oferta amplia y muy diversa de estilos.



Barra Alta Madrid


Una tarta de queso reconocible y bien ejecutada, pensada para gustar a un público amplio sin perder corrección técnica. Funciona como cierre cómodo y eficaz dentro de una propuesta muy afinada.


Baldoria


Más golosa y directa, con una tarta de queso que encaja bien en una casa donde el producto y el disfrute están en primer plano. No busca sofisticación extrema, sino regularidad y placer inmediato.



Papúa Colón


Una tarta de queso clásica y bien resuelta, coherente con el estilo del restaurante: elegante, reconocible y pensada para cerrar una comida larga sin estridencias.


Restaurante Carbón


Contundente y con carácter, en línea con una cocina marcada por el fuego y el producto. Una tarta de queso que no busca sutilezas, sino cerrar la experiencia con un punto reconocible y satisfactorio.




Sol


Sol es uno de los barrios más transitados de Madrid y también uno de los más heterogéneos a nivel gastronómico. Aquí la tarta de queso aparece en contextos muy distintos, pensada tanto para comidas informales como para propuestas más asentadas.



La Lonja del Mar


Una tarta de queso clásica y bien ejecutada, pensada como cierre reconocible dentro de una propuesta de producto. Funciona sin sobresaltos y encaja bien en un restaurante donde prima la regularidad.


Caluana


Más personal y con identidad propia, su tarta de queso refleja el carácter del restaurante: directa, con sabor marcado y alejada de fórmulas estándar.




Tetuán


Un barrio cada vez más interesante a nivel gastronómico, donde conviven restaurantes con personalidad propia y propuestas bien asentadas. La tarta de queso aquí aparece con estilos muy diferentes.




Universidad


Zona joven y muy viva, donde la tarta de queso aparece ligada a propuestas más informales, pero bien reconocibles dentro del barrio.


 
 
 

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