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Montesierra, una saga familiar dedicada al gran ibérico


Montesierra saga familiar gran ibérico 2026 (Producto) - GastroMadrid (1)

Hay empresas que no se entienden sin mirar atrás. En el caso de Montesierra, esa mirada lleva hasta el siglo XIX, a Frades de la Sierra, en Salamanca, donde las primeras generaciones de la familia Martín comenzaron a elaborar productos de matanza con paciencia, oficio y respeto por la materia prima. Lo que entonces era una forma de vida ligada al campo, a la ganadería y al cerdo ibérico acabó convirtiéndose, con los años, en una de las historias familiares más sólidas del sector.


Uno de los nombres clave es el de Manuel Martín Hierro, nacido en 1927, que desde joven trabajó junto a su padre en la empresa familiar “Hijos de Teodoro Martín”, dedicada a la ganadería, los jamones y los embutidos. Aquel aprendizaje, hecho de curaciones largas, trabajo diario y conocimiento heredado, abrió una nueva etapa en 1977, cuando Manuel adquirió un matadero en Jerez de la Frontera y comenzó allí la actividad de Montesierra en Andalucía junto a su hijo José Manuel.



El nombre de la empresa resume muy bien su filosofía: monte y sierra. El monte, donde el cerdo ibérico se cría en libertad; la sierra, donde el jamón se cura despacio, con aire limpio y tiempo. Dos palabras sencillas para explicar una manera de trabajar en la que el origen importa tanto como el resultado final.


En 1986, José Manuel Martín asumió la dirección de la compañía y dio continuidad al legado familiar con una idea clara: crecer sin perder el alma. Bajo su liderazgo, Montesierra reforzó su presencia en Jabugo, en plena Sierra de Huelva, uno de los territorios más reconocidos del mundo para la curación de jamones, paletas y embutidos ibéricos. Allí, el clima, la humedad y el ritmo tranquilo del entorno hacen su parte.


Uno de los grandes valores de Montesierra es su modelo de ciclo cerrado. La empresa controla el proceso desde la cría del cerdo hasta la distribución del producto final. Esto permite cuidar la trazabilidad, garantizar la calidad y mantener una relación directa con cada fase de elaboración. No se trata solo de vender jamón: se trata de saber de dónde viene cada pieza y cuándo está lista para llegar a la mesa.


Y es precisamente en el producto donde Montesierra despliega todo su carácter. Su catálogo reúne jamones de bellota 100% ibéricos, jamones de bellota ibéricos 50% raza ibérica, piezas de cebo de campo, paletas, centros, cuñas y sobres loncheados pensados para disfrutar en casa con comodidad. Para quienes buscan una pieza especial, destacan sus jamones y paletas de bellota; para quienes prefieren un formato más práctico, los loncheados permiten llevar a la mesa el producto ya cortado, listo para servir.



Entre sus referencias más destacadas figuran los productos de la marca Martín Hierro, vinculados a la DOP Jabugo, con jamones y paletas de bellota 100% ibéricos que representan una de las líneas más selectas de la casa. Son piezas pensadas para quienes valoran la curación lenta, la elegancia de la grasa infiltrada y ese sabor largo que define a los grandes ibéricos. Junto a ellas, Montesierra ofrece también jamones de cebo de campo, paletas de cebo, maletines loncheados y lotes de regalo para distintos momentos de consumo.


El mundo Montesierra no termina en el jamón. Su propuesta incluye lomo de bellota 100% ibérico, lomo de bellota ibérico, lomo de cebo de campo, lomito de presa ibérica de bellota, chorizo ibérico de bellota, salchichón cular, morcilla ibérica jerezana, morcilla achorizada y butifarra ibérica. Elaboraciones que completan una despensa muy reconocible, marcada por sabores intensos, recetas tradicionales y una materia prima cuidada.



También hay una línea pensada para compartir o regalar. Sets como Montesierra, Bellota, Ibérico, Montanera, Jabugo, Degustación o Artesano permiten probar distintas referencias y descubrir la variedad del ibérico más allá del jamón. A ellos se suman formatos como los maletines de jamón o paleta loncheada, una opción cómoda para quienes buscan presentación y facilidad de servicio.


Hablar de Montesierra es hablar también de la dehesa, ese paisaje del suroeste peninsular donde encinas, alcornoques, robles y quejigos marcan el ritmo de la montanera. Durante los meses que van de octubre a principios de marzo, los cerdos ibéricos se alimentan de bellotas, hierbas y raíces mientras caminan por el campo. Ese ejercicio diario y esa alimentación natural favorecen la infiltración de grasa, una de las claves de su sabor, textura y aroma.



La compañía cuenta hoy con sede central en Jerez, instalaciones en Jabugo, tiendas propias y espacios donde el producto se convierte en experiencia. Además, Montesierra ofrece visitas a sus instalaciones de Jerez y Huelva, una oportunidad para conocer de cerca el proceso de elaboración del ibérico, desde las salas de trabajo hasta los secaderos y bodegas, con opciones que incluyen degustación. Una forma sencilla y muy directa de entender todo lo que hay detrás de un producto que muchas veces disfrutamos sin pensar en su recorrido.


Montesierra también mira hacia delante. La incorporación de la quinta generación de la familia Martín confirma la continuidad de un proyecto que crece sin renunciar a sus raíces. En 2025, además, la empresa ha actualizado su identidad corporativa, un paso que simboliza esa voluntad de evolucionar manteniendo la esencia.


Ese compromiso se percibe también en su apuesta por la sostenibilidad, con soluciones como una planta de biomasa y una instalación fotovoltaica en sus instalaciones de Jerez de la Frontera. Medidas que ayudan a reducir el consumo energético y la huella ambiental, sin apartarse de una filosofía basada en la excelencia, la honestidad, el esfuerzo, la pasión y la confianza



Con más de un siglo de historia familiar, Montesierra representa una forma de entender el ibérico que combina oficio, territorio y memoria. Desde Salamanca hasta Andalucía, desde la dehesa hasta Jabugo, cada pieza resume una trayectoria hecha de constancia y respeto por el producto. Porque hay sabores que no se improvisan. Y el de Montesierra pertenece a esa categoría.


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