El snack más crujiente, las mejores patatas fritas de España

El snack por excelencia, el más crujiente… Las mejores patatas fritas de España

06.11.19 Roberto Buscapé

Una cervecita en una terraza, un picoteo en casa de unos amigos, un aperitivo antes de comer, un mata-hambre mientras cocinas o un cuenco bien lleno durante el fútbol... Sí, hablamos de las patatas fritas de bolsa, que nos acompañan en las situaciones más relajadas y ociosas de nuestra vida cotidiana.


Casi todos tenemos nuestras favoritas y difícil es sacarnos de ahí. A pesar de que haya innovaciones con sabores algo imposibles, como berberecho, paella o huevo frito, en GastroMadrid buscamos las más fieles a su origen, las menos tratadas y las que con más fuerza nos transportan a las reuniones con familiares y amigos ya vividas.


Aquí nuestra lista de la mejores patatas fritas de bolsa, ¡el snack por excelencia y el más crujiente!

El Gallo

Arrancamos con unos conocidos para GastroMadrid, Patatas fritas El Gallo. ¡No podíamos realizar esta lista sin contar con las mejores patatas fritas de Extremadura!


La historia de estos grandes comienza en los años 20, con Nicolás Condón, un cacereño que mientras hacía la mili se da cuenta de que las patatas que fríe gustan a todo el mundo. Al acabar la mili y de vuelta a casa, comienza a elaborarlas en una hornilla con leña y carbón, vendiéndolas en una cesta donde lleva varios cucuruchos de papel de estraza. Desde ese momento, todo el mundo le conoce como “el Gallo”, nombre que sigue siendo actualmente el de las patatas más conocidas de Extremadura.


Desde hace 80 años siguen manteniendo el mismo proceso de elaboración, dos hornillas gigantes de 600 litros de aceite y nada de conservantes ni aditivos. Los hijos de Nicolás y la siguiente generación que ya ha tomado el relevo, son los poseedores de un secreto que se resume en una buena patata comprada directamente a distintos agricultores del país, aceite de la máxima calidad, sal y casi un siglo de experiencia.

Garijo Baigorri


A mitad del siglo XX, una familia soriana elaboraba patatas fritas en sartén de forma totalmente artesanal. Garijo Baigorri continúa desde el año 2005 la actividad iniciada por esta familia, desarrollando y perfeccionando el arte de la elaboración de las patatas fritas.


La calidad de estos grandes de las patatas fritas reside en seleccionar las mejores materias primas que ofrecen los campos de Castilla y León. Recolectan la patata agria cultivada a 1.000 metros de altitud y únicamente utilizan aceite de oliva de la máxima calidad para su fritura.


Para la elaboración de sus productos utilizan un sistema tradicional de fabricación, que se apoya en la más moderna tecnología, dando como resultado un producto idéntico al que se consigue con una elaboración totalmente artesanal.


Sus patatas se pueden encontrar en diversos formatos, según el peso de la bolsa. Además cuentan con unas patatas fritas mini chips sabor jamón, que son una auténtica delicia, y unas patatas fritas corte paja, muy ricas también.


Aunque Garijo Baigorri no solo se dedican a la elaboración de patatas fritas. Entre su amplio catálogo podemos encontrar sus “Aperitivos-Toppings”, sus “Picatostes” o sus “Snacks vegetales crujientes”.

La Azucena


La Azucena continúa elaborando patatas fritas artesanas siguiendo la fórmula artesanal iniciada en 1943 por Melchor de la Hija. Siempre seleccionan las mejores materias primas en cada época del año, sin conservantes, ni colorantes.


La patata es repelada a mano durante la cadena de elaboración para que llegue a la sartén completamente blanca y limpia. En el proceso de fritura, unas manos expertas le dan el tiempo justo en el aceite y tras un perfecto escurrido, dejan las patatas listas sin grasas para el envasado de las mismas.


La Azucena son especialistas en su trabajo, por eso cuidan al detalle el proceso de elaboración y la imagen de sus patatas fritas, con el firme objetivo de que cada consumidor encuentre la mejor calidad en sus productos.


Su distribución es a nivel estatal, pero principalmente en la Comunidad de Madrid, desde su fábrica en Torrejón de Ardoz. Además, cuentan con una tienda de venta al público en la Calle Virgen de la Monjía, 2, donde cada fin de semana en horario de 9:00 a 15:00 h elaboran patatas fritas en el momento, siendo una de las pocas tiendas donde se fríen patatas en Madrid.

San Nicasio


Desde el corazón de la serranía cordobesa, Rafael del Rosal, ha investigado durante años cómo desarrollar un concepto nuevo de snak sano, con técnicas culinarias actuales y los ingredientes de máxima calidad, consiguiendo su objetivo con estas maravillosas patatas fritas.


El ingrediente estrella de las patatas fritas San Nicasio es el aceite de oliva virgen extra con Denominación de Origen Priego de Córdoba. Este aceite proviene de Almazaras de la Subbética, considerada la como la mejor almazara del mundo en múltiples ocasiones, cuyos aceites son reconocidos mundialmente.


San Nicasio son las únicas patatas fritas del mercado que incorporan sal rosa del Himalaya, añadiendo un toque de calidad irrepetible a este snack. Las patatas que utilizan son exclusivamente de procedencia española, no transgénicas, de la variedad agria, consiguiendo una calidad óptima, un sabor increíble y una textura crujiente.


Además, el hermetismo de su bolsa permite conservar el producto alargando su vida sin perder la frescura de las materias primas que lo componen.


Es tal la calidad y el prestigio alcanzado por San Nicasio, que han animado a chefs y gastrónomos de prestigio nacional e internacional a utilizar sus productos no solo como aperitivo, también como componente esencial de sus platos.


Entre su catálogo podemos encontrar las San Nicasio al natural, las San Nicasio a la pimienta negra, las San Nicasio al Pimentón de la Vera D.O.P. y las San Nicasio flor de trufa. ¡Difícil decantarse por una de ellas!

Patatas Rubio


Patatas Rubio se remonta a 1965, año en el que una pedanía de Cehegín, Alfonso Fernández Valera comenzó a tostar almendras en el horno del pueblo para envasarlas y distribuirlas por los bares de la comarca.


Poco a poco sus clientes iban demandando otros productos, por lo que Alfonso decidió fabricar patatas fritas y cortezas de cerdo, ampliando así su mercado y dándose a conocer por toda la región de Murcia por sus excelentes patatas fritas.


En los años 80 decidió construir nuevas instalaciones con una tecnología acorde a la época, teniendo lugar el relevo generacional en los años 90 y dando a lugar una mejora del éxito logrado anteriormente con sus patatas.


En el año 2007 se volvió a ampliar la empresa con la construcción y apertura de una nueva fábrica en Bullas. Estas nuevas instalaciones han permitido a Patatas Rubio aumentar las capacidades de producción y desarrollar nuevas líneas de productos, como su selección gourmet.

Aperitivos Medina


Aperitivos Medina es una empresa familiar con más de 50 años de historia. Una churrería en Carabanchel fue el inicio de una empresa de éxito y un referente en el sector de aperitivos en España, avalada por los certificados de calidad y medio ambiente.


Aunque Aperitivos Medina se dedica al mundo de los aperitivos con cuatro líneas de producto diferentes (frutos secos, frutas desecadas, snacks y patatas fritas), hoy queremos hablaros de sus patatas.


Fieles a sus orígenes, ampliaron su catálogo con productos de churrería y empezaron a elaborar patatas fritas, dentro de la gama CHURRIRI. Las elaboran en diferentes formatos: cartucho de 300 gramos, cartucho de 220 gramos, cartucho de 400 gramos y tarrina de patatas paja. Cada cartucho lleva dentro dos bolsas.


Siguiendo su filosofía de innovación y transformación para adaptarse a la evolución del mercado, también han incorporado a CHURRIRI las “Patatas fritas sabor a huevo frito”.

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