La Chata Mayor recupera el sabor de las tabernas castizas en la Plaza Mayor

Desde agosto, La Chata Mayor recupera el espíritu de las tabernas madrileñas con una propuesta que combina recetas de siempre, producto de calidad y pequeños guiños contemporáneos. Su objetivo es claro: que los madrileños vuelvan a disfrutar de su plaza más emblemática.
Detrás de este proyecto familiar están Vicente y Elena, acompañados por sus hijos María y Vicente. El nombre rinde homenaje a Isabel de Borbón y Borbón, conocida popularmente como «La Chata», una figura cercana y castiza cuyo carácter inspira el ambiente alegre y acogedor del local.
La experiencia se reparte entre una taberna tradicional y una terraza con vistas privilegiadas a la Plaza Mayor. Abierto todos los días, de 9:00 a 00:00, el establecimiento propone planes para cualquier momento: desayunar, disfrutar del aperitivo, comer sin prisas o alargar la sobremesa hasta la cena.
En su carta no faltan las gildas, las anchoas del Cantábrico, la ensaladilla rusa o los torreznos. Entre los imprescindibles destacan las croquetas de jamón, el bocadillo de calamares y las patatas mixtas. También hay espacio para los chipirones con alioli de ajo negro y miel, el pulpo con patata revolcona y el rabo de toro. Para terminar, tarta de queso casera. También cuentan con un menú infantil, pensado para disfrutar con toda la familia.
Una selección de vinos de distintas denominaciones de origen españolas completa una propuesta pensada para compartir, conversar y redescubrir el placer de comer en pleno corazón de Madrid.

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