Direcciones clave donde comer en Madrid por San Isidro
- Roberto Buscapé
- 12 may
- 3 min de lectura

El 15 de mayo Madrid celebra una de sus fiestas más populares. San Isidro llena la ciudad de verbenas, chulapos, chulapas, música en la calle y planes alrededor de la mesa. Es una fecha muy vinculada a la tradición, pero también a una forma de comer muy madrileña, sencilla, reconocible y pensada para compartir.
Durante estos días, la gastronomía castiza vuelve a estar en primer plano. Los callos, el rabo de toro, el cocido madrileño, el bocadillo de calamares, las rosquillas, los barquillos y los guisos de cuchara recuperan protagonismo en cartas, menús especiales y propuestas creadas para la ocasión.
De Chamberí a Barajas, pasando por Padre Damián, Castellana o Pozuelo, varios restaurantes de Madrid se suman a la celebración con platos de siempre y algunas versiones más actuales. Estas son algunas direcciones clave donde comer en Madrid por San Isidro.
En Chamberí, Candeli apuesta por una cocina basada en el producto de temporada, la brasa y el recetario tradicional. En su carta encajan especialmente bien platos como el rabo de toro, los callos o las alcachofas rellenas de rabo de toro, con crema de boniato y mousselina de yuca trufada. Una dirección para quienes buscan cocina madrileña reconocible, pero con un punto actual.
En Bikini Bar, Rafa Zafra lleva la fiesta al terreno más informal. Para San Isidro propone un bocata de calamares en pan brioche, con calamares crujientes, mayonesa de limón y hierbas provenzales. Lo acompaña con Agua de Madrid, un cóctel con cerveza, vermut blanco, Italicus, cordial de lima y hierbabuena. El precio del bocado con el cóctel es de 28 euros.
También en la calle Padre Damián, Casa de Comidas se centra en dos platos muy de estas fechas. El jueves 14 sirve rabo de toro con patatas fritas y el viernes 15, callos a la madrileña. Además, completa la experiencia con barquillos y rosquillas de cortesía, preparados al momento. El rabo de toro tiene un precio de 30 euros y los callos, de 22 euros.
En Barajas, Egun-On celebra San Isidro desde una cocina honesta, con producto y memoria. Su cocido madrileño, que se sirve los miércoles, es uno de los platos más representativos de la casa. A él se suman los garbanzos con callos de los jueves, las croquetas de cocido con mermelada de piparras, las croquetas de rabo de toro, las bravas de Blas, la oreja a baja temperatura y unas manitas de cerdo al curry rojo que dan una vuelta menos convencional al recetario.
Los callos también son protagonistas en Zalacaín, donde llevan más de cinco décadas formando parte de la carta. Sus Callos Zalacaín siguen una receta tradicional y requieren dos días de preparación. La selección de ingredientes combina tripa, pata y morro en una de las versiones más conocidas de este plato en Madrid.
En el Paseo de la Castellana, TATEL Madrid celebra San Isidro junto a Mahou con un guiño muy madrileño: un clavel con cada botellín. La propuesta se completa con su cocina de raíces españolas, producto local, música y el ambiente habitual del restaurante.
Por su parte, Calvero ha preparado el menú especial “Calvero al albero”, disponible los jueves de mayo y los dos primeros jueves de junio. Incluye platos como croqueta de rabo de toro, judías de riñón con oreja, bacalao rebozado, rabo de toro guisado con patatinas y torrija.
La opción más diferente llega de la mano de DUM DUM, que recupera durante mayo su dumpling Castizo, elaborado con cerdo adobado con salsa brava y torreznos. Un bocado pensado para llevar sabores reconocibles de los bares madrileños a un formato menos esperado.
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