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10 escapadas rurales a dos horas de Madrid que merecen un fin de semana

hace 18 horas
17 min de lectura

Molino del Feo (10 mejores escapadas rurales a dos horas Madrid 2026) - GastroMadrid (1)

© Molino del Feo


Salir de Madrid durante un fin de semana no exige recorrer cientos de kilómetros. A menos de dos horas de la capital se esconden casas rurales con encanto, pequeños hoteles boutique y fincas privadas donde cambiar el ruido de la ciudad por chimeneas, jardines, piscinas, bosques y sobremesas sin mirar el reloj. Alojamientos pensados para desconectar, pero también para disfrutar del viaje con todas las comodidades.


Estas 10 escapadas rurales a dos horas de Madrid que merecen un fin de semana permiten descubrir paisajes muy diferentes sin necesidad de organizar unas largas vacaciones. Desde la Sierra de Gredos y el Valle del Tiétar hasta la campiña segoviana, La Alcarria, La Mancha o la Ribera del Duero, encontramos propuestas donde la privacidad, el contacto con la naturaleza y una atención cuidada al huésped forman parte de la experiencia.


Y, como no podía ser de otra manera en GastroMadrid, la gastronomía también tiene mucho que decir. Asados castellanos, vinos de Ribera del Duero, cocina manchega, productos de La Alcarria o recetas tradicionales de los pueblos completan escapadas en las que comer bien es casi tan importante como dormir bien. Diez destinos para hacer la maleta el viernes y olvidarse de Madrid hasta el domingo.




Molino del Feo (Ventosilla y Tejadilla, Segovia)

A una hora de Madrid, escondido en plena naturaleza segoviana, Molino del Feo es una casa rural con encanto pensada para grupos. Ocupa una finca privada de tres hectáreas en Ventosilla y Tejadilla (Segovia), rodeada por el río San Juan y por bosques de sabinas y robles, y se alquila siempre entera: los jardines, el río y toda la propiedad quedan en exclusiva para quien reserva. Es el sitio ideal donde volver a juntar a las tres generaciones de la familia, o al grupo de amigos que se reúne todos los años.


En Molino del Feo, una casa rural con encanto para grupos en Segovia, la capacidad llega a doce personas repartidas en dos viviendas independientes, que conservan el carácter rústico original y están reformadas con todas las comodidades. La principal es el molino de agua del siglo XIX: tres habitaciones dobles, dos baños amplios, una cocina reformada y completa para quien disfruta de los fogones, y salón y comedor de sobra para todos. A pocos pasos está la casa secundaria, un antiguo telar con dos dormitorios dobles con baño en suite y un pequeño salón; solo se abre cuando el grupo pasa de seis personas. Carlos y Ana, los propietarios, han cuidado el descanso hasta el detalle de la ropa de cama.



El río y el entorno son el otro gran argumento. La finca tiene jardines con zonas de estar, una pérgola bajo la que comer y barbacoa de obra para cenar fuera hasta que refresque. Y para quien busca una casa rural con piscina, aquí hay algo distinto: quinientos metros de río propio, con pozas naturales donde bañarse en verano. En invierno —Navidad, Nochevieja, Semana Santa— el plan se traslada al salón, alrededor de una chimenea de las que ya quedan pocas.


Desde la casa se pueden dar largos paseos por el campo sin ver un alma y sin coger el coche. Y a pocos minutos en coche están Pedraza, Sepúlveda y las Hoces del Duratón, tres de los sitios que mejor explican por qué esta zona de Segovia merece un fin de semana entero. La gastronomía acompaña: asadores tradicionales segovianos y cocina de autor, y Carlos y Ana saben cuál recomendar en cada caso.


Molino del Feo ofrece algo poco habitual tan cerca de Madrid: una finca privada en plena naturaleza, una casa con historia, río con agua todo el año y jardines. Todo en exclusiva.


Ficha

Dónde: Ventosilla y Tejadilla (Segovia), junto a las Hoces del Duratón.

Cómo llegar: una hora desde Madrid por la A-1.

Capacidad: hasta 12 personas, en dos casas independientes.

La finca: tres hectáreas en exclusiva, con 500 metros de río propio y pozas naturales.

Ideal para: reuniones familiares, grupos de amigos y celebraciones.

Más información y reservas: molinodelfeo.com




La Ermita de los Llanos (Arenas de San Pedro, Ávila)

Arenas de San Pedro guarda uno de esos alojamientos rurales que justifican por sí solos una escapada de fin de semana. La Ermita de los Llanos se encuentra en una finca rodeada de jardines, junto al río Arenal y en pleno corazón de la Sierra de Gredos, dentro de un entorno protegido por la Red Natura 2000. Pero lo que realmente distingue a este alojamiento es la sensación de exclusividad, calma y cuidado que transmite desde la llegada.


La finca está pensada para un máximo de doce personas y cuenta con seis habitaciones dobles, todas con baño en suite, distribuidas en dos edificios independientes. Cada uno dispone además de un pequeño salón y un porche con vistas al jardín. Las habitaciones, luminosas y abiertas al exterior, combinan piezas heredadas, muebles encontrados en mercadillos y elementos seleccionados con mimo para crear una estética rústica, romántica y acogedora.


El descanso tiene aquí un papel protagonista. La zona de habitaciones está separada de los espacios destinados al ocio, lo que permite disfrutar de tranquilidad incluso cuando el resto del grupo permanece reunido. Como complemento, los alojamientos cuentan con salones de apoyo equipados con televisión, chimenea y office con nevera, microondas, menaje y máquina Nespresso.



El punto de encuentro es la Casa Club, reservada también para uso exclusivo de los huéspedes. Dispone de varios salones, comedor, cocina completamente equipada, wifi, smart TV, biblioteca, juegos de mesa y una gran terraza panorámica. Es un espacio pensado para desayunos largos, comidas compartidas y sobremesas sin prisa, pero también para pequeñas reuniones, retiros o encuentros familiares.


A todo ello se suma una piscina, amplios jardines, porches y diferentes rincones al aire libre. En el centro de la finca permanece su gran joya: una ermita románica del siglo XIII, conservada junto al río y convertida en parte esencial de la experiencia.


Dos generaciones al frente del proyecto han hecho de La Ermita de los Llanos un alojamiento donde la atención al huésped, la privacidad y la calidad de los espacios marcan la diferencia. Un refugio para desconectar, compartir tiempo y descubrir la Sierra de Gredos desde un lugar con historia propia.

Ficha

Dónde: Arenas de San Pedro (Ávila), en plena Sierra de Gredos.

Cómo llegar: aproximadamente dos horas desde Madrid por la A-5 y la N-502, en dirección a Arenas de San Pedro.

Capacidad: hasta 12 personas, distribuidas en seis habitaciones dobles con baño en suite.

La finca: jardines, piscina, porches, Casa Club y una ermita románica del siglo XIII junto al río Arenal.

Ideal para: reuniones familiares, grupos de amigos, retiros, pequeños encuentros y escapadas de descanso.

Más información y reservas: laermitadelosllanos.com




La Ren Lecrés (Vadocondes, Burgos)

A menos de dos horas de Madrid, en Vadocondes y a solo 10 kilómetros de Aranda de Duero, La Ren Lecrés propone una escapada diferente en pleno corazón de la Ribera del Duero. Sus dos fincas rurales combinan el ritmo pausado del campo con un diseño contemporáneo muy cuidado, pensado para quienes buscan descanso, privacidad y todas las comodidades sin renunciar al contacto con la naturaleza.


La propuesta se adapta a distintos tipos de viaje. La finca rural boutique puede alquilarse en exclusiva para grupos de entre 10 y 16 huéspedes, mientras que La Casa del Palomar acoge de 7 a 9 personas. También es posible reservar alojamientos de forma independiente. Todos cuentan con cocina equipada, wifi de fibra óptica, espacios de trabajo, aparcamiento y zonas exteriores, además de admitir mascotas.


Uno de sus grandes atractivos es el jardín, concebido como un espacio para bajar el ritmo, compartir una comida al aire libre o disfrutar de la barbacoa y el paellero. La finca principal dispone además de piscina cubierta y climatizada de agua salada, mientras que otros alojamientos cuentan también con piscina y solárium. El conjunto mantiene la estética tradicional de Vadocondes, pero incorpora interiores luminosos y mobiliario realizado con antiguas maderas de olmo y enebro recuperadas de la propia finca.



La atención al huésped es otro de los puntos fuertes de La Ren Lecrés. Máxima y su familia ofrecen un trato cercano y ayudan a organizar visitas, rutas y experiencias por la zona. A ello se suman detalles como la entrada autónoma, bebidas de cortesía, desayuno de bienvenida, posibilidad de recibir el frigorífico preparado o productos locales seleccionados en su tienda rural.


Y en Ribera del Duero, la gastronomía merece un capítulo propio. Desde el alojamiento se pueden organizar visitas a bodegas, picnics entre viñedos o experiencias de agroturismo. Tampoco faltan clásicos como el lechazo churro asado, la morcilla, las tortas de aceite y, por supuesto, los vinos de la D.O. Ribera del Duero. Una escapada donde alojamiento, paisaje y mesa forman parte del mismo plan. Todo ello, además, a orillas del Duero y junto a la senda GR-14.


Ficha

Dónde: Vadocondes (Burgos), a 10 kilómetros de Aranda de Duero, en plena Ribera del Duero.

Cómo llegar: a menos de dos horas desde Madrid por la A-1, continuando hacia Vadocondes por la N-122 y la BU-930.

Capacidad: distintas opciones de alojamiento, desde 2 hasta 16 personas.

La finca: jardín, piscina, solárium, barbacoa, cocinas equipadas, wifi y aparcamiento.

Ideal para: familias, grupos de amigos y escapadas de descanso o enoturismo.

Más información y reservas: larenlecres.com




Villa Cornelius (Las Herencias, Toledo)

Tres siglos de historia contemplan las paredes de Villa Cornelius, una antigua casa-palacio de 1799 convertida hoy en una casa rural de lujo con 5 Estrellas Verdes. Está en Las Herencias, un pequeño pueblo toledano junto al río Tajo, a apenas 10 kilómetros de Talavera de la Reina y a una hora y cuarto de Madrid. Su principal atractivo está claro desde el principio: la casa se reserva íntegramente para un solo grupo, con toda la privacidad que eso supone.


Tras su restauración en 2012, la vivienda conserva su personalidad original pero incorpora todas las comodidades actuales. Sus 450 metros cuadrados albergan seis habitaciones dobles —cuatro suites y dos dobles—, todas con baño propio, climatización, calefacción y televisión. Una de ellas está adaptada para personas con movilidad reducida. El gran salón de 90 metros cuadrados, con chimenea y diferentes ambientes, se convierte fácilmente en el centro de la vida común, acompañado por el comedor, una cocina completamente equipada y una sala de juegos infantil.



Fuera, el plan cambia de escenario. El patio ajardinado cuenta con piscina, porche, barra de bar y barbacoa, espacios especialmente agradecidos cuando se viaja en familia o con un grupo de amigos. La capacidad alcanza las 12 plazas, ampliables con cuatro camas supletorias.


Pero en Villa Cornelius también han pensado en quienes quieren descansar de verdad, cocina incluida. En Las Herencias hay establecimientos que llevan directamente a la casa desayunos, comidas y cenas, desde cordero, cabrito o cochinillo asado hasta arroces, cocidos y platos caseros. También disponen de catering procedente de restaurantes de Talavera de la Reina y servicio de compra a domicilio.


Ese nivel de servicio, unido a un entorno a orillas del río Tajo, permite plantear el fin de semana casi a medida: gastronomía, sobremesas largas, piragüismo, senderismo, rutas a caballo o simplemente disfrutar de una casa histórica sin compartirla con nadie más.

Ficha

Dónde: Las Herencias (Toledo), a 10 kilómetros de Talavera de la Reina y junto al río Tajo.

Cómo llegar: aproximadamente una hora y cuarto desde Madrid por la A-5, continuando desde Talavera de la Reina hacia Las Herencias.

Capacidad: hasta 16 personas, con 12 plazas y 4 camas supletorias.

La finca: casa de 450 m², patio ajardinado, piscina, porche, barra de bar, barbacoa y sala de juegos.

Ideal para: reuniones familiares, grupos de amigos, celebraciones y pequeños encuentros de empresa.

Más información y reservas: villacornelius.com




Casa Rural Lavanda (El Olivar, Guadalajara)

Hay casas rurales que se recuerdan por el paisaje y otras por la sensación de llegar a un lugar pensado para quedarse. Casa Rural Lavanda pertenece a las segundas. En El Olivar, en plena Alcarria de Guadalajara, esta vivienda de alquiler completo recrea el espíritu de una antigua casa de labranza familiar con piedra, vigas de madera y una decoración cálida que combina carácter rural y comodidad.


La casa dispone de cinco habitaciones, seis cuartos de baño, tres chimeneas y dos salas de estar, una distribución especialmente cómoda para grupos y familias. Su capacidad máxima es de 14 personas, aunque la configuración habitual está pensada para ocho adultos y dos niños. A ello se suman aire acondicionado, calefacción, wifi, cocina equipada, ropa de cama y baño, cunas gratuitas y camas supletorias.


Buena parte de la vida de la casa sucede alrededor de sus zonas comunes. El porche acristalado permite alargar las sobremesas incluso cuando el tiempo no acompaña, mientras que el jardín, la barbacoa y la piscina exterior concentran el plan durante los meses más cálidos. Para los niños hay biblioteca infantil, juegos de mesa, videoconsolas, películas y futbolín, de modo que los adultos también pueden encontrar sus propios momentos de descanso.



La atención al huésped se nota especialmente en los pequeños detalles. La estancia incluye cesta de desayuno de bienvenida y leña, dos gestos sencillos que ayudan a que la casa se sienta preparada desde el primer momento. El equipamiento busca precisamente eso: que el grupo pueda instalarse, cocinar, descansar y disfrutar sin tener que pensar demasiado en la logística.


Y aunque la cocina invita a organizar comidas en casa, la barbacoa y los espacios exteriores convierten la gastronomía en parte de la escapada. Desayunar sin prisa, preparar una comida en grupo o prolongar la sobremesa junto al jardín encaja bien con el ritmo de La Alcarria.


Casa Rural Lavanda es, en definitiva, una opción para quienes buscan privacidad, espacio y una estancia cómoda en un entorno rural, con servicios pensados tanto para adultos como para niños. Una propuesta cercana a Madrid para cambiar ruido urbano por calma rural.

Ficha

Dónde: El Olivar (Guadalajara), en plena comarca de La Alcarria.

Cómo llegar: aproximadamente una hora y media desde Madrid por la A-2, desviándose después hacia La Alcarria y El Olivar.

Capacidad: hasta 14 personas, con cinco habitaciones y seis cuartos de baño.

La finca: jardín, piscina exterior, porche acristalado, barbacoa y sala de juegos.

Ideal para: familias, grupos de amigos y escapadas de descanso.

Más información y reservas: casaruralavanda.com




Casa Rural Vamos Allá (Campo de Criptana y Arenales de San Gregorio, Ciudad Real)

Dormir junto a los molinos de Campo de Criptana o refugiarse en una casa de campo con piscina en Arenales de San Gregorio. Casa Rural Vamos Allá propone dos formas diferentes de descubrir La Mancha, ambas pensadas para viajar en grupo y disfrutar de una estancia cómoda, con espacios amplios y una atención especialmente pendiente de facilitar el fin de semana.


La Casa Albaicín, en Campo de Criptana, tiene capacidad para 10 personas y apuesta por un diseño moderno en pleno entorno urbano. Dispone de cuatro habitaciones, amplio salón, cocina, varios baños y duchas y un patio exterior. La tecnología tiene aquí bastante protagonismo: wifi gratuito, Smart TV, conexiones USB, proyector, sonido integrado y estores automáticos. En el exterior, una terraza con barbacoa completamente equipada invita a convertir las comidas en uno de los planes centrales de la estancia.


La segunda opción, Casa Aldea, cambia por completo de escenario. Situada en Arenales de San Gregorio y preparada para ocho huéspedes, conserva un carácter más rural. Sus dos construcciones se comunican mediante un patio con piscina, zona chill out y porche. Especialmente atractiva resulta su cocina de fuego, con horno de leña, parrillas y paellero, acompañada de un comedor pensado para largas reuniones alrededor de la mesa.



Y precisamente la gastronomía es uno de los puntos fuertes de Vamos Allá. A los clásicos manchegos —queso manchego, gachas, gazpacho manchego, caldereta, perdiz escabechada o berenjenas de Almagro— se suma un servicio especialmente cómodo: pueden gestionar comida y bebida a domicilio para que esté preparada incluso antes de la llegada.


La atención va todavía más allá, con posibilidad de contratar catering, cocinero para preparar menús tradicionales, servicio de canguro o guardería para mascotas. También facilitan información sobre restaurantes, rutas y lugares que visitar en los alrededores.


Dos alojamientos diferentes bajo una misma filosofía: comodidad, gastronomía y atención al huésped, con los molinos y el paisaje manchego como compañeros de escapada.


Ficha

Dónde: Campo de Criptana y Arenales de San Gregorio (Ciudad Real), en plena Mancha.

Cómo llegar: entre una hora y tres cuartos y dos horas desde Madrid, por la A-4 y la CM-42 en dirección a Campo de Criptana y Arenales de San Gregorio.

Capacidad: hasta 10 personas en Casa Albaicín y hasta 8 personas en Casa Aldea.

La finca: Casa Albaicín cuenta con patio y terraza con barbacoa; Casa Aldea dispone de patio, piscina, porche y cocina de fuego.

Ideal para: familias, grupos de amigos y escapadas gastronómicas por La Mancha.

Más información y reservas: casaruralvamosalla.com




El Vergel de Chilla (Candeleda, Ávila)

En la ladera de Chilla, con el Almanzor a la espalda y el Valle del Tiétar desplegándose a sus pies, El Vergel de Chilla ha convertido el paisaje en parte esencial de la estancia. Esta finca privada de dos hectáreas, junto al Parque Natural de la Sierra de Gredos, reúne tres alojamientos independientes rodeados de robles, castaños, helechos y enebros. Un refugio pensado para desconectar de verdad, con privacidad, silencio y naturaleza desde que se cruza la entrada.


La propuesta permite elegir entre dos estilos. Abejas 1 y Abejas 2 son dos casas rurales independientes de 4 Estrellas Verdes, ambas con capacidad para cuatro personas, dos habitaciones dobles, cocina, baño y salón con chimenea. Libélula apuesta por una arquitectura más contemporánea: grandes ventanales, dos plantas, cuatro habitaciones dobles, tres baños, cocina, comedor y salón con aire acondicionado, con capacidad para ocho huéspedes.



Más allá del diseño, uno de los valores de El Vergel de Chilla está en el cuidado de la experiencia. Los anfitriones concibieron el proyecto como una prolongación de su propia casa y esa filosofía se percibe en la atención cercana. Los huéspedes destacan detalles como encontrar la vivienda caliente al llegar, recibir fruta del jardín, disponer de cocinas bien equipadas o contar con ayuda e indicaciones para llegar y descubrir la zona. Las tres casas son además pet-friendly, por lo que las mascotas pueden alojarse sin coste.


Aquí el plan puede consistir simplemente en no hacer nada. Pero basta salir de la finca para encontrar senderismo, rutas a caballo, bicicleta, canoas, gargantas y pozas naturales. Candeleda y Chilla completan la escapada con una gastronomía muy ligada al territorio: cabrito, queso de cabra, miel del Valle del Tiétar, aceite de manzanilla y pimentón. Además, la cercanía a Candeleda permite combinar el descanso con restaurantes, compras locales y paseos por pueblo.


El Vergel de Chilla funciona así como un pequeño retiro en plena naturaleza, donde cada casa mantiene su independencia y personalidad. Un lugar para familias, parejas o grupos de amigos que buscan cambiar el ritmo de la ciudad por chimenea, bosque, montaña y largas horas al aire libre.


Ficha

Dónde: Candeleda (Ávila), en la ladera de Chilla, a los pies de la Sierra de Gredos y sobre el Valle del Tiétar.

Cómo llegar: aproximadamente una hora y media desde Madrid por la A-5, tomando la salida 148 hacia Candeleda y continuando por la CM-5150 y la AV-910.

Capacidad: hasta 8 personas en Libélula y hasta 4 personas en cada una de las casas Abejas.

La finca: dos hectáreas privadas en plena naturaleza, con tres alojamientos independientes rodeados de bosque.

Ideal para: parejas, familias, grupos de amigos y viajeros con mascotas.

Más información y reservas: elvergeldechilla.com




La Casa de los Tomillares (Candeleda, Ávila)

“Un hotel para la gente a la que no le gustan los hoteles”. Con esa idea se entiende mejor La Casa de los Tomillares, un pequeño hotel boutique a los pies de la Sierra de Gredos donde la sensación no es la de entrar en un establecimiento convencional, sino en una casa de campo cuidada hasta el último detalle. Su propietaria, anticuaria y decoradora desde hace más de dos décadas, ha convertido cada estancia en un espacio singular en el que buena parte del mobiliario y la decoración, además, está a la venta.


El hotel dispone de ocho habitaciones, todas diferentes y con vistas al jardín. Las hay estándar, superiores y suites, pero comparten una misma apuesta por el descanso: camas king size, sábanas de algodón egipcio, climatización individual mediante suelo radiante de frío y calor, wifi, televisión, amenities y servicio de limpieza diario. Algunas incorporan chimenea, jardín privado o grandes ventanales abiertos hacia Gredos y el pico Almanzor.



La experiencia se prolonga fuera de la habitación. La piscina y los rincones de la finca permiten pasar el día sin necesidad de hacer planes, mientras que el servicio de masajes bajo cita previa añade un punto extra de desconexión. También se organizan experiencias vinculadas al entorno, desde observación astronómica y avistamiento de grullas hasta rutas, paseos a caballo o jornadas micológicas.


Y aquí la gastronomía no queda en segundo plano. El desayuno combina café o infusiones, tostadas, fruta fresca, zumo natural, bollería y bizcocho casero, con opciones de huevos al gusto. Para comidas y cenas se ofrece una pequeña carta de viandas, y quienes prefieran aprovechar el paisaje pueden pedir un picnic preparado por el hotel para disfrutarlo en algún rincón de la finca.


Precisamente esa atención cercana y personalizada es una de las señas de identidad de La Casa de los Tomillares. El servicio busca adaptar la estancia a cada huésped y ayudarle a descubrir las posibilidades culturales, gastronómicas y deportivas de Candeleda y el Valle del Tiétar. Un alojamiento donde el lujo se entiende más como comodidad, silencio y cuidado que como ostentación.


Ficha

Dónde: Candeleda (Ávila), a los pies de la Sierra de Gredos y en el Valle del Tiétar.

Cómo llegar: aproximadamente dos horas desde Madrid por la A-5, tomando la salida 148 hacia Candeleda y continuando por la CM-5150 y la AV-910.

Capacidad: ocho habitaciones de diferentes categorías, con posibilidad de camas supletorias en algunas de ellas.

La finca: jardín, piscina, restaurante y diferentes espacios exteriores para descansar y disfrutar del entorno.

Ideal para: parejas, escapadas gastronómicas y viajeros que buscan descanso, naturaleza y un servicio personalizado.

Más información y reservas: lacasadelostomillares.es




Place du Port (Alocén, Guadalajara)

Hay casas rurales que se alquilan por habitaciones y otras que se disfrutan como si fueran un pequeño hotel reservado únicamente para los tuyos. Place du Port pertenece a este segundo grupo. En pleno centro de Alocén, uno de los pueblos con más encanto de La Alcarria, esta casa de 1920 conserva su estructura de piedra, las vigas de madera y la rejería original, pero incorpora todas las comodidades de una estancia contemporánea y completamente privada.


La casa puede reservarse desde tres hasta sus seis habitaciones dobles, siempre en exclusiva y con acceso a todos los espacios comunes. Cada dormitorio tiene baño completo, cama queen size, climatización, wifi y un cuidado set de amenities; dos de ellos, El Capitán y La Cruz del Sur, añaden además jacuzzi privado. El objetivo es claro: trasladar al alojamiento rural el nivel de confort y detalle de un buen hotel, pero sin compartirlo con otros huéspedes.


El gran protagonista es el patio acristalado, concebido para disfrutarse durante todo el año. Allí se concentran la barbacoa, la plancha y el paellero, convirtiéndolo en un lugar perfecto para desayunos largos, comidas en grupo y cenas sin prisas. En invierno, el salón-comedor toma el relevo con una gran chimenea, cocina americana completamente equipada y una mesa para doce comensales.



La gastronomía encuentra además un rincón especialmente sugerente en la bodega, un espacio pensado para organizar una cata de vinos o simplemente abrir una botella y alargar la conversación. A ello se suman detalles que facilitan la estancia: leña incluida entre octubre y abril, carbón para la barbacoa en verano, late check-out gratuito previo aviso, cuna y trona bajo petición.


Todo está pensado para que el grupo pueda instalarse y olvidarse de la logística. Y fuera espera el embalse de Entrepeñas, conocido como el “Mar de Castilla”, junto con rutas, deportes acuáticos y los paisajes de La Alcarria. Place du Port consigue así algo poco habitual: combinar la intimidad de una casa rural con la sensación de disponer de un hotel entero para uno mismo. Una fórmula especialmente cómoda para familias y grupos de amigos que viajan juntos.


Ficha

Dónde: Alocén (Guadalajara), en plena Alcarria y junto al embalse de Entrepeñas.

Cómo llegar: aproximadamente una hora desde Madrid por la A-2, continuando por la N-320 en dirección a Sacedón y Alocén.

Capacidad: hasta 12 personas, distribuidas en seis habitaciones dobles.

La finca: patio acristalado, jardín, bodega, salón con chimenea, barbacoa, paellero y espacios para eventos.

Ideal para: familias, grupos de amigos, celebraciones y escapadas gastronómicas.

Más información y reservas: placeduport.com




Caserío de Aldeallana (Valdeprados, Segovia)

En Caserío de Aldeallana, la vida gira alrededor de la mesa, del fuego y del paisaje. Este caserío segoviano de 1800 se esconde dentro de una finca privada de más de 100 hectáreas, a 80 kilómetros de Madrid y apenas 18 de Segovia, y se alquila en exclusiva para un solo grupo. Una fórmula que convierte la escapada en algo mucho más parecido a estrenar casa de campo que a alojarse en un hotel.


La rehabilitación ha respetado la arquitectura tradicional segoviana y la ha combinado con interiores firmados por Isabel López Quesada. El resultado son espacios cálidos, elegantes y serenos, donde conviven piezas recuperadas, textiles naturales y materiales que dialogan con el entorno. La casa principal dispone de cinco habitaciones dobles, todas con baño en suite y vistas al campo, además de salón con chimenea, comedor, cocina equipada, porche y patio.



Aquí, las zonas comunes importan tanto como los dormitorios. La cocina está preparada para disfrutarla en grupo, con una vajilla cuidada y todo lo necesario para convertir desayunos, comidas y sobremesas en parte del plan. Cuando acompaña el tiempo, el porche y los jardines trasladan esa vida alrededor de la mesa al exterior; y la barbacoa añade otra excusa para cocinar sin prisas.


La finca completa la experiencia con alberca de temporada, jardines, caminos entre encinas centenarias y rutas señalizadas que permiten pasear o recorrer el campo en bicicleta sin abandonar la propiedad. Wifi gratuito y la comodidad de disponer de toda la casa en exclusiva facilitan una estancia pensada para desconectar sin renunciar a lo práctico.


Más que acumular servicios, Aldeallana apuesta por el cuidado de los espacios y por una privacidad difícil de encontrar tan cerca de Madrid. La cercanía de Segovia y La Granja de San Ildefonso permite además completar el fin de semana con patrimonio y una gastronomía que invita a hablar de cochinillo, judiones y largas sobremesas. Pero también existe la opción de no salir: quedarse junto a la chimenea, abrir una botella de vino y dejar que el campo marque el ritmo. Es precisamente esa sencillez bien entendida la que lo distingue.


Ficha

Dónde: Valdeprados (Segovia), a 18 kilómetros de Segovia y 20 kilómetros de La Granja de San Ildefonso.

Cómo llegar: aproximadamente una hora desde Madrid por la A-6 y AP-6, continuando por la N-110 hasta el km 210,5.

Capacidad: 10 personas en la casa principal, distribuidas en cinco habitaciones dobles con baño en suite.

La finca: más de 100 hectáreas privadas, con jardines, alberca, porche, patio, barbacoa y caminos entre encinas.

Ideal para: familias, grupos de amigos y escapadas de descanso y gastronomía.

Más información y reservas: caserioaldeallana.com

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