Quesos de cabra más valorados del mercado
- Julián Acebes
- hace 5 horas
- 8 Min. de lectura

© Quesos & Besos
El queso de cabra ocupa hoy un lugar privilegiado dentro del panorama gastronómico español. Su diversidad de estilos, texturas y matices aromáticos lo ha convertido en un producto cada vez más apreciado tanto por el consumidor experto como por quienes se acercan a él buscando sabores auténticos y reconocibles. Lejos de ser una tendencia pasajera, el queso de cabra se ha consolidado como un símbolo de identidad, territorio y saber hacer artesanal.
Detrás de este reconocimiento hay un profundo respeto por el origen, una cuidada selección de la materia prima y una forma de elaborar que pone en valor el tiempo, el entorno y la tradición. La riqueza paisajística de nuestro país, junto con razas adaptadas a cada zona y métodos de producción respetuosos, ha dado lugar a quesos capace
s de expresar el carácter de su lugar de nacimiento con una claridad sorprendente.
En nuestra selección de los quesos de cabra más valorados del mercado, nos adentramos en proyectos que destacan por su coherencia, personalidad y calidad constante. Propuestas que reflejan la evolución del sector quesero español y que demuestran que el queso de cabra es mucho más que un producto gastronómico: es una experiencia sensorial que conecta directamente con la tierra y con quienes la trabajan.
Quesos Pajarete
Cuando se analizan los quesos de cabra más valorados del mercado, resulta imprescindible detenerse en aquellas queserías que han construido su prestigio a base de trabajo constante, respeto por la tradición y una materia prima excepcional. En este contexto se sitúa Quesos Pajarete, una firma andaluza que ha logrado posicionarse como referente dentro y fuera de su territorio.
La trayectoria de la marca está estrechamente vinculada a la familia Holgado Carrero. Hace más de una década, Andrés Holgado y José Luis Holgado Carrero pusieron en marcha un proyecto con una premisa clara: elaborar quesos artesanales 100 % naturales, sin conservantes y fieles a los métodos tradicionales. Esta visión se consolidó en 2010, cuando comenzaron la producción exclusiva de sus quesos en Villamartín (Cádiz), coincidiendo con el proyecto académico de quien hoy dirige la empresa, José Luis Holgado.
Uno de los pilares fundamentales de Quesos Pajarete es la selección y cuidado del ganado. La quesería trabaja con leche fresca de cabra Payoya, raza autóctona de la Sierra de Cádiz, complementada con leche de oveja de su propia ganadería. Los animales se crían en un entorno natural privilegiado, alimentándose de los pastos de la Serranía de Grazalema y sometidos a estrictos controles sanitarios que garantizan una leche de alta calidad, base indispensable de sus quesos.
El resultado se aprecia especialmente en su queso de cabra, una gama que destaca por su sabor limpio, intensidad equilibrada y personalidad definida. El queso fresco ofrece notas lácticas suaves y textura húmeda, mientras que el semicurado y los curados presentan mayor complejidad aromática y una persistencia más prolongada. A ello se suman formatos prácticos como los blíster de curado, ideales para el consumo fuera de casa sin perder calidad.
Con una producción artesanal asentada en la coherencia entre origen, proceso y producto, Quesos Pajarete ha sabido construir una identidad sólida que conecta con el consumidor que busca autenticidad, tradición y excelencia en cada bocado.
Quesos & Besos
En Valdepeñas de Jaén, al sur de la provincia, existe un paisaje de sierras, cerros y laderas escarpadas donde el tiempo parece avanzar a otro ritmo. Es en este entorno, marcado por encinas, quejigos y monte bajo, donde nace el proyecto de Quesos & Besos, una quesería que ha sabido trasladar el carácter del territorio a cada uno de sus quesos de cabra.
El punto de partida no es la quesería, sino la ganadería familiar. El rebaño está formado por cabras de raza malagueña, una de las más apreciadas por su capacidad productiva y la calidad de su leche. Con largos periodos de lactación y altos porcentajes de grasa y proteína, esta leche se convierte en una materia prima excepcional para la elaboración de quesos artesanos con identidad. Cada día, las cabras suben a pastorear a la Sierra del Trigo, un auténtico paraíso rural cuidado generación tras generación por la familia.
La alimentación natural del ganado, basada en retama, tomillo, bellota, heno silvestre y hojas de olivo, imprime a la leche unos aromas y matices que se reconocen posteriormente en el queso. En Quesos & Besos, la ordeñación se realiza una sola vez al día, seleccionando únicamente la leche de mejor calidad, y manteniendo estrictas medidas higiénicas que evitan cualquier alteración del producto. Todo el proceso está avalado por el certificado sanitario M4, garantía de una ganadería libre de tuberculosis y brucelosis.
La elaboración del queso se apoya en una tradición quesera de varias generaciones, pero con una clara apuesta por la profesionalización. Las nuevas generaciones han incorporado cámaras de maduración con diferentes temperaturas y humedades, lo que permite controlar con precisión la evolución de cada queso y adaptar los procesos a distintos estilos sin perder el alma artesanal.
Su gama de quesos de cabra es amplia y bien definida. Desde quesos frescos, húmedos y delicados, hasta lácticos de fermentación natural, pastas blandas de gran cremosidad y quesos de coagulación enzimática. Destacan también las piezas maduradas en aceite de oliva virgen extra picual de Jaén, que aportan untuosidad y profundidad aromática.
Quesos & Besos es un ejemplo de cómo el origen, la familia y el conocimiento pueden dar lugar a quesos de cabra con personalidad propia, fieles a su entorno y plenamente reconocibles en el mercado gourmet.
Quesería Almonte
En Deleitosa, un pequeño municipio de la provincia de Cáceres, la elaboración de queso de cabra forma parte del paisaje y de la vida cotidiana desde hace décadas. En plena comarca de Villuercas-Ibores-Jara, un territorio de dehesas, sierras abruptas y biodiversidad excepcional, nace en 1987 Quesería Almonte, una quesería que ha sabido preservar la tradición quesera extremeña sin renunciar a la evolución.
Desde sus inicios, Quesería Almonte ha mantenido una idea clara: elaborar quesos artesanos de cabra con leche cruda, respetando los procesos tradicionales y el carácter del entorno. Esta apuesta por la leche no pasteurizada permite conservar intactas muchas de sus propiedades naturales y dota a los quesos de un sabor profundo, auténtico e inconfundible, imposible de reproducir mediante procesos industriales.
El entorno en el que se asienta la quesería es determinante. La comarca de Villuercas-Ibores-Jara, enclavada entre las cuencas del Tajo y el Guadiana, ofrece un paisaje de cumbres y valles de relieve quebrado, cubierto de encinas y vegetación autóctona. En estas condiciones, las cabras desarrollan una gran resistencia y se alimentan mayoritariamente de pastos naturales, aportando a la leche matices que se reflejan directamente en el queso.
La elaboración combina conocimiento artesanal y tecnología moderna. Quesería Almonte trabaja con ganaderos locales, sometiendo la leche a análisis exhaustivos que garantizan su higiene, calidad y perfil organoléptico. A partir de ahí, las instalaciones actuales permiten controlar cada fase del proceso sin perder la esencia del queso tradicional, logrando una producción limitada y cuidadosamente supervisada.
Dentro de su gama, destaca el Queso Monterreña, amparado por la Denominación de Origen Protegida Queso Ibores. Se trata de un queso graso de leche cruda, de textura mantecosa y regusto suave, disponible en corteza natural o untada en pimentón. Junto a él, el Queso Almonte Curado, de sabor equilibrado; el Queso Viejo, intenso y ligeramente picante tras más de ocho meses de maduración; y el Queso Sudao, cremoso y aromático, completan una propuesta coherente y fiel al origen.
Quesería Almonte representa hoy uno de esos quesos de cabra más valorados del mercado, donde territorio, tradición y autenticidad se unen para ofrecer un sabor que habla de Extremadura en cada bocado.
La Yerbera
En el sureste español, donde la ganadería caprina forma parte de una cultura ancestral profundamente arraigada, se desarrolla desde hace más de dos décadas el proyecto de La Yerbera. Una marca que ha sabido situarse entre los quesos de cabra más valorados del mercado gracias a una filosofía basada en el respeto al animal, el control integral del proceso y una clara apuesta por la calidad.
La historia de La Yerbera está ligada a la cooperativa Coagacart S.C.L., formada por socios ganaderos que crían cabras de raza Murciano-Granadina, una de las más apreciadas de la cabaña caprina española. Robusta, adaptable y con una extraordinaria capacidad para producir leche de alta calidad, esta raza es la base sobre la que se construye toda la gama de productos de la quesería. El cuidado diario del ganado, heredado de generaciones anteriores, garantiza una materia prima excelente y coherente con los valores tradicionales.
Desde sus inicios, La Yerbera ha apostado por una obtención de leche respetuosa y sostenible, controlando todo el recorrido “de la granja a la mesa”. Este dominio completo del proceso permite asegurar la trazabilidad, la frescura y la personalidad de cada elaboración. La leche de cabra, utilizada exclusivamente en todos sus productos, da lugar a una colección de quesos que va desde los frescos y semicurados, hasta los curados de larga maduración, cremas y especialidades con ingredientes cuidadosamente seleccionados.
La experiencia quesera acumulada durante más de 20 años se traduce en productos con identidad propia. Destacan elaboraciones singulares como el Queso Curado de Cabra con Almendra, el Curado con Moho, o el Curado con Miel y Flores, una pieza reconocida con medalla de oro que combina intensidad, dulzura y un fuerte componente emocional y solidario. Junto a ellos, el Queso Fresco de Cabra con Denominación de Origen Queso de Murcia representa la expresión más pura de la leche y del saber hacer tradicional.
La Yerbera también ha integrado la sostenibilidad como eje transversal, promoviendo prácticas responsables en el pastoreo, el bienestar animal y la formación a través de iniciativas como el Aula de Yerbi. Un compromiso que mira al futuro sin perder de vista el legado recibido.
La Yerbera es hoy un ejemplo de cómo la tradición cooperativa, la innovación consciente y el respeto por la raza autóctona pueden dar lugar a quesos de cabra auténticos, reconocibles y profundamente ligados a su origen.
Quesería de La Jara
El origen de muchos de los quesos de cabra no está en grandes estructuras, sino en proyectos personales nacidos del deseo de vivir en el campo y trabajar en contacto directo con la naturaleza. Así surge Quesería de La Jara, una quesería que ha devuelto a la comarca de La Jara una tradición quesera profundamente ligada a su historia y a su paisaje.
La comarca de La Jara, situada en los Montes de Toledo, ha sido desde siempre una tierra de ganadería caprina. Conscientes de este legado, los impulsores del proyecto apostaron por crear su propia ganadería de cabras de raza malagueña en el entorno natural de Buenasbodas. Un enclave privilegiado donde el manejo del ganado, la alimentación natural y el bienestar animal son la base para obtener una leche recién ordeñada, rica en grasa y proteína, especialmente adecuada para la elaboración de quesos artesanos de gran calidad.
Las cabras salen a pastar a diario, lo que aporta a la leche un aroma característico y un perfil sensorial muy ligado al territorio. El control sanitario del ganado y de las instalaciones es exhaustivo, garantizando una materia prima excelente desde el origen. Esta leche, obtenida cada mañana, se transforma apenas unos kilómetros después, en la quesería ubicada en La Nava de Ricomalillo, a solo siete kilómetros de la ganadería.
En Quesería de La Jara se trabaja con leche estrictamente controlada y, en muchos casos, leche cruda, sin tratamientos artificiales ni aditivos. El proceso de elaboración es completamente artesanal, permitiendo incluso el enmohecido natural de las cortezas, una práctica que aporta texturas, sabores y aspectos únicos a cada queso. Tradición, conocimiento técnico y una cuidada profesionalidad conviven en cada elaboración.
Su catálogo refleja esta filosofía diversa y personal. Desde quesos jóvenes como Navero, pasando por piezas frescas y lácticas como Neverito, hasta quesos de larga maduración como Umbría de los Charcos, con o sin trufa. Mención especial merecen sus quesos azules Mazuelo, algunos macerados en Pedro Ximénez, y elaboraciones de pasta blanda como Gevalo, de gran complejidad aromática. Varias de estas piezas han sido reconocidas con tres oros en los Great Taste Awards 2022, confirmando su proyección internacional.
Quesería de La Jara representa hoy una forma honesta y coherente de entender el queso de cabra artesano, donde paisaje, leche y tiempo se combinan para ofrecer productos con identidad propia y profundo arraigo territorial.






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