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  • Eva Garcinuño Herrero

Los mejores tomates fritos de España


Portada (Mejores tomates fritos España) - GastroMadrid (1)

Tener uno o varios frascos de tomate frito en tu casa es uno de los mejores fondos de despensa que puedes tener. Es una salsa muy versátil que se ha convertido en un ingrediente básico en muchas de nuestras recetas. Se usa para preparar espaguetis, pastas de todo tipo, pizzas, arroces, carne… qué ricas están las albóndigas con tomate, un sinfín de elaboraciones culinarias del día a día llevan salsa de tomate.

Hay un montón de recetas para preparar esta deliciosa salsa, pero la original lleva tomate, aceite de oliva, cebolla y ajo. Por supuesto que la mejor salsa de tomate es que la se prepara en cada casa (pasa como con las croquetas, las mejores siempre son las de tu madre), pero hay marcas que lo hacen realmente bien y tienen un tomate frito espectacular.

Para diferenciar un buen tomate frito de otro de menos calidad tienes que mirar varios aspectos en la etiqueta. El fundamental el porcentaje de tomate que lleva, tiene que ser muy elevado, pero es muy importante también que no lleve azúcares añadidos (o una parte insignificante) y que su contenido en sal sea bajo (se recomienda menos de un 1%). No te preocupes que hemos hecho los deberes y hemos buscado las mejores marcas de tomate frito para que las disfrutes y mojes pan en ellas.


 


Desuflí

En la comarca del Alto Almanzora, en Almería, se cultivan desde siempre hortalizas regadas y maduradas bajo el sol almeriense. Allí nace la empresa Desuflí, fundada en 1985, con el claro objetivo de poner en valor y dar a conocer las conservas artesanales que, durante tantos años, los lugareños habían elaborado. Rindiendo homenaje a la tradición, la empresa toma el nombre del pueblo en el que se ubica: Suflí (Almería).

La filosofía de Desuflí es elaborar productos de forma 100% artesanal, siguiendo los métodos tradicionales que ya utilizaban sus padres y abuelos, empleando frutas y hortalizas de km0 y de temporada. Elaboran una amplia gama de conservas vegetales sin agregar conservantes, colorantes, espesantes, nada. Productos de máxima calidad, con ingredientes de máxima calidad, lo que define a sus productos como productos honestos.

En Desuflí elaboran tres tipos de tomate frito, y no te va a ser fácil elegir solo uno porque los tres son exquisitos. ¡Toma nota!

El primero de ellos, el de toda la vida, es el Tomate frito Desuflí, elaborado con tomates de pera de primera calidad, cuidadosamente seleccionados, y cocinados a fuego lento durante horas y horas. La selección de hierbas autóctonas que integra, le aportan un sabor especial y característico, convirtiéndolo en un producto extraordinario. Se necesita un 1 kg del mejor tomate de pera, para obtener un frasco de 290 g.

El segundo tipo es el Tomate frito raf, elaborado respetando la receta clásica, pero utilizando tomates raf; una variedad de tomate muy cotizada por su excelente sabor y textura.

Por último, ofrecen un Tomate frito ecológico, elaborado a partir de hortalizas con certificación ecológica, garantizando un cultivo regido bajo la normativa de la agricultura ecológica.

En la empresa están muy concienciados con el consumo consciente y sostenible. Con la elección del Tomate frito Desuflí, además de preparar unas recetas magníficas, estarás contribuyendo a cuidar tu salud y la del planeta.


 


Tierra Palaciega

En Los Palacios y Villafranca (Sevilla) nace Tierra Palaciega una empresa familiar dirigida por un joven ingeniero que ha unido su pasión por la cocina con su formación académica y los conocimientos adquiridos durante su carrera, para poner en marcha un negocio para la elaboración de productos gourmet. Productos únicos, de máxima calidad, elaborados artesanalmente y saludables.

Un proyecto que pone en valor la materia prima de la comarca. El tomate frito de Tierra Palaciega es uno de los mejores de España. Se elabora con tomates frescos procedentes de su propia finca, cultivados por ellos mismos y cortados a mano en su punto óptimo de maduración. Utilizan unos tomates del tipo redondo liso, que no es una variedad industrial, con lo que cada frasco de tomate que elaboran es un producto único.

Disponen de un tomate de máxima calidad. Anteponen el sabor a producciones masivas y lo recolectan cuando alcanza la maduración perfecta. Se recoge por la mañana y al día siguiente entra en fabricación. Tan importante es la calidad del tomate como la receta que se emplea. Tierra Palaciega utiliza la receta tradicional de la abuela del fundador que enseñó a su madre, Ana María, la cual se encarga de supervisarla día a día para garantizar la obtención de un producto artesano cocinado a fuego lento durante más de 3 horas, consiguiendo una reducción lenta, para que el tomate frito adquiera la textura adecuada.

Para la elaboración de un delicioso frasco de tomate frito de 365 gramos necesitan un 1 kilo de tomates. Utilizan además aceite de oliva virgen extra y verduras frescas (procedentes de fincas cercanas) y por supuesto no llevan ni azúcares ni edulcorantes químicos añadidos. Prescinden de estos productos porque tienen un control total sobre la materia prima y no necesitan añadir nada. No llevan tampoco gluten ni lactosa y están certificados como producto vegano.


 


Biocop

Biocop lleva más de 40 años produciendo y distribuyendo productos biológicos de máxima calidad nutricional y llenos de sabor. Son pioneros y activistas en el cambio del modelo alimentario actual. No creen en un modelo que incentive los alimentos baratos con altos contenidos de sal, azúcares y grasas, y que desperdicie una tercera parte de los alimentos que produce.

Promueven un cambio a través del consumo responsable y la vida saludable. Los proyectos Biocop están comprometidos con la sostenibilidad, el comercio justo y la justicia social. Para lograrlo trabajan con el máximo respeto por el medio ambiente, la salud de las personas y el origen de cada producto que utilizan en sus recetas. Se aseguran de la procedencia ética de cada producto apoyando la producción local y el comercio justo.

Trabajan siempre con productos certificados para asegurar la trazabilidad. Disponen de un amplio catálogo de productos y de marcas, todas bajo el compromiso de la sostenibilidad. Tienen dos elaboraciones de tomate frito que nos encantan. El primero se vende en frascos de 300 gramos y es el tomate frito Biocop elaborado con tomate, azúcar de caña, aceite de oliva virgen extra y sal. Perfecto en platos de comida mexicana, como nachos y tortillas, en guisos, en cualquier sofrito y buenísimo con patatas fritas.

Tienen otro tomate frito pensado para los que no quieren consumir azúcar que lleva un 1,5% de agave Biocop. El frasco es de 350 gramos y se elabora al estilo artesano con los siguientes ingredientes: tomate, cebolla, ajo y aceite de oliva. Funciona muy bien en cualquier receta, pero a nosotros nos encanta como base de tomate para la pizza, en elaboraciones de pasta y para hacer un arroz con tomate y con huevos fritos queda espectacular.


 


Cal Valls

Nos trasladamos a Vilanova de Bellpuig, un pequeño pueblo de la provincia de Lleida (Cataluña) para hablarlos de Cal Valls, una empresa familiar pionera en agricultura ecológica en España, comprometida en ofrecer una alimentación saludable y ecológica desde hace 45 años.

Cal Valls elabora conservas vegetales y zumos de fruta provenientes de una agricultura ecológica y biodinámica de calidad, cercana y respetuosa con la salud de las personas, de la tierra y del entorno.

Sin duda, uno de los productos más representativos son las conservas y salsas de tomate. Cada una de ellas elaborada con los tomates cultivados en sus propias fincas de agricultura ecológica y biodinámica, ubicadas a 10 kilómetros de sus instalaciones.

Sus conservas mantienen todos los nutrientes, sabor y naturalidad, ofreciendo un producto fresco, de temporada, sin conservantes ni aditivos.

El tomate frito de Cal Valls es uno de nuestros tomates preferidos y el de muchos hogares desde hace años, está buenísimo. Lo elaboran con tomates madurados al sol recién cosechados, aceite de oliva virgen extra de primera extracción en frío, cebolla sofrita a fuego lento, concentrado de agave y sal marina. Lo ofrecen en dos formatos: 350 g y 700 g. No hay que olvidar que recientemente han incorporado una versión de tomate frito sin agave, en envase de 350 g, que lo convierte en un producto sin azúcares añadidos, y está riquísimo.

Escoger un producto de Cal Valls para la cesta de tu compra, es escoger un producto de calidad en todos los sentidos. A la calidad de los tomates avalados por el sello Demeter de agricultura biodinámica, hay que sumar que solo emplean envases de vidrio, tapas sin bisfenol A y etiquetas de fácil extracción hechas con papel 100% reciclado FSC. Así completan un ciclo de producción más sostenible, consiguiendo que cada producto sea saludable para las personas y el planeta.

Prueba el tomate frito de Cal Valls en cualquiera de sus formatos: las conservas de tomate natural Demeter (tomate pelado al natural, condimentado, triturado…), o las salsas de tomate con albahaca, con champiñones, picante y la recién llegada salsa de tomate con aceitunas.

Un placer básico y sencillo para tu paladar. Un amigo en tu despensa.


 


Conservas Cachopo

Conservas Cachopo es una empresa familiar dedicada desde 1994 al cultivo de productos ecológicos y desde 2003 a la elaboración de conservas vegetales ecológicas de máxima calidad. Sus parcelas donde cultivan sus propios vegetales están situadas en la meseta de Colmenar de Oreja (Madrid). Fueron los primeros productores registrados en el Comité de Agricultura Ecológica de Madrid.

Gracias a la producción ecológica consiguen obtener unas materias primas de altísima calidad que cuidan de nuestra salud. Cultivan sus productos de forma orgánica con sol, agua y tierra, nada más. No utilizan productos químicos y evitan el monocultivo. Los alimentos, al ser cultivados en suelos equilibrados por fertilizantes naturales, son mucho más nutritivos ya que contienen niveles más altos de vitaminas.

Realizan las conservas en su propia conservera, a partir de productos de temporada y mediante recetas tradicionales. Así en invierno elaboran sus conservas de legumbres y en verano sus pistos y tomates. De este modo, sus conservas tienen todo el sabor tradicional, son más nutritivas y de excelente calidad. Todas cuentan con certificado ecológico. Están libres de aditivos, colorantes y conservantes.

Nos encanta su conserva de tomate triturado, seleccionada como Mejor Conserva de Tomate por la Guía Repsol y su tomate frito, una salsa sabrosa elaborada a partir de tomates ecológicos, recogidos diariamente a mano. Una salsa perfecta para acompañar pastas y otros guisos. No se emplean aditivos y su sabor es mucho más auténtico y natural. Si te gusta el tomate con alguna verdura más tienen un tomate frito con cebolla ecológico que está riquísimo. Se notan los trocitos de cebolla y tiene un sabor más completo.

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