top of page

Las mejores pizzas de Madrid 2026


Can Pizza (Mejores pizzas Madrid 2026) - GastroMadrid (3)

Madrid vive uno de sus momentos más dulces en torno a la gastronomía urbana, y si hay un plato que ha encontrado en la capital un terreno fértil para la creatividad y la excelencia, ese es la pizza. En 2026, la escena madrileña ha consolidado una sorprendente diversidad de propuestas que ya no responden solo a etiquetas o estilos, sino a una manera de entender la cocina que tiene tanto de técnica como de pasión por el producto.



En este artículo te proponemos un recorrido por las mejores pizzas de Madrid 2026, una selección de espacios que están marcando el rumbo de la gastronomía contemporánea en la ciudad. Se trata de lugares donde la tradición se vive, donde cada masa cuenta una historia y donde la experiencia va más allá del plato para convertirse en parte esencial de la vida culinaria madrileña.


Y qué mejor momento para celebrarlo que en torno al Día Mundial de la Pizza, que cada 9 de febrero rinde homenaje a este alimento universal. Una fecha que sirve como punto de encuentro para repasar las propuestas más relevantes del momento, explorar tendencias y descubrir por qué Madrid es hoy uno de los escenarios más vibrantes para disfrutar de un plato que, aunque nacido en Italia, ha encontrado en la capital española un lugar donde crecer, evolucionar y sorprender.




Can Pizza

Madrid vive uno de sus momentos más interesantes en torno a la pizza. La ciudad se ha convertido en un escenario donde este plato va mucho más allá de lo popular para consolidarse como una propuesta gastronómica que exige técnica, producto y paciencia. En este escenario, Can Pizza ha construido una trayectoria sólida basada en una visión clara de la pizza artesana, defendiendo desde hace años que una buena pizza comienza por la masa y se construye respetando los tiempos y el proceso de elaboración.


Can Pizza Chamberí, situado en la calle de Santa Engracia, 43 (esquina con Luchana), cuenta con un obrador propio dentro del local donde se elaboran todas las pizzas de manera artesanal. Este espacio abierto permite visualizar el proceso de trabajo en directo, a modo de showcooking, integrando la elaboración en la experiencia del cliente y reforzando la transparencia y el cuidado por cada detalle.


La masa es uno de los pilares fundamentales del proyecto. Se trabaja con una fermentación larga y lenta de 72 horas, un factor clave para lograr una pizza ligera, digestiva y con una textura muy característica: crujiente por fuera y aireada por dentro. A partir de esta base, Can Pizza desarrolla recetas en las que el producto es el gran protagonista, utilizando ingredientes frescos y combinaciones pensadas para mantener el equilibrio en cada bocado.


Entre sus pizzas más reconocidas se encuentra la Jerry Tometo, elaborada con orégano, albahaca, tomillo, burrata, tomate cherry, cebolleta, cebolla adobada y ajo. Esta pizza fue galardonada como Mejor Pizza de España en estilo libre en Madrid Fusión 2021, destacando por una sencillez bien entendida y el protagonismo absoluto del tomate. En 2023 fue la Pulp Edition la que recibió el premio, una propuesta con base de tomate, sobrasada, pulpo, aceitunas kalamata, fior di latte, aceite de ajo, hierbas y ralladura de lima, que representa el lado más creativo e innovador del proyecto. A estas se suman las pizzas de autor, como la John Sparrowgo, pensadas para quienes buscan sabores con personalidad.


Este trabajo constante ha sido reconocido también a nivel internacional. Según el ranking 50 Top Pizza, Can Pizza se sitúa entre las 15 mejores cadenas de pizzerías artesanas del mundo. Actualmente el grupo cuenta con 11 locales: nueve en la provincia de Barcelona, uno en Ibiza y uno en Madrid. De cara a 2026, están previstas tres nuevas aperturas en Madrid y una en Barcelona, manteniendo una filosofía basada en romper reglas, jugar con los ingredientes y llevar la pizza un poco más allá. Una propuesta que sorprende, engancha y no se olvida fácilmente.




Pizza Natura

Cambiar la forma de entender la pizza no es una decisión menor. Pizza Natura nació precisamente de ese impulso: demostrar que es posible disfrutar de una pizza deliciosa y, al mismo tiempo, sentirse bien al comerla. Detrás de este proyecto se encuentra Ernesto, chef y fundador, cuya trayectoria en la cocina saludable y sin gluten marcó desde el inicio la identidad de la marca.


Convencido de que lo que comemos influye no solo en el cuerpo, sino también en el ánimo, la energía y la forma de vivir, Ernesto decidió romper con lo establecido y crear una masa completamente diferente. El resultado fue una base elaborada únicamente con mijo, quinoa y agua, sin harinas refinadas ni azúcares añadidos. Una propuesta honesta y radical que transformó el concepto tradicional de pizza y se convirtió en el pilar de Pizza Natura.


El proyecto tomó forma en plena pandemia, sin un plan definido, pero con un propósito muy claro. Pizza Natura comenzó como servicio de delivery, con cada caja escrita a mano y un mensaje directo al cliente. Durante aquellos meses difíciles llegó uno de los momentos que marcarían su historia: la borrasca Filomena. Con Madrid paralizada por la nieve, el equipo recorrió las calles a pie para entregar pizzas que se convirtieron en algo más que comida: calor, compañía y esperanza. Aquel episodio confirmó que el proyecto iba más allá de la gastronomía y respondía a una vocación de cuidado.


Desde aquella cocina inicial, Pizza Natura ha crecido de forma orgánica y coherente. Primero abrió en el centro de Madrid, después en el barrio de Salamanca, más tarde en Barcelona y finalmente en Caracas, la ciudad donde nació Ernesto y donde esta historia comenzó a soñar mucho antes de existir. Hoy, Pizza Natura es una familia de locales que comparten la misma masa, la misma filosofía y una misma manera de entender la cocina.


La carta se articula en torno a pizzas artesanas sin gluten, elaboradas de manera artesanal, con ingredientes naturales y combinaciones equilibradas. Conviven clásicos reinterpretados como la Margarita Natura o la Napoli, con propuestas más creativas como la Burrata Burst, la Huevocado o las Pizzas del Chef, donde la trufa, los quesos seleccionados y los matices mediterráneos cobran protagonismo. La oferta se completa con opciones veganas y alternativas con mozzarella vegetal, reforzando su enfoque inclusivo y consciente.


Pizza Natura representa una nueva forma de entender la pizza en Madrid: una cocina hecha con intención, donde comer se convierte en un acto de amor. Todo empezó con un chef que decidió cambiarlo todo. Una pizza a la vez.




Alduccio

Hablar de las mejores pizzas de Madrid en 2026 implica mirar atrás y reconocer a quienes lo empezaron todo. Alduccio no es solo un restaurante italiano: es una pieza viva de la historia gastronómica madrileña y el lugar donde, a finales de los años cincuenta, la pizza comenzó a formar parte del imaginario culinario de la ciudad.


Para entender su trayectoria hay que remontarse a 1957, cuando Aldo Sebastianelli, fundador del proyecto, trajo la pizza a España y, concretamente, a Madrid. Fue en un pequeño local de la calle Gonzalo Jiménez de Quesada, muy cerca de la actual Gran Vía, donde nació la primera pizzería italiana del país. En un Madrid en plena transformación urbana, aquella mezcla de harina, levadura y saber hacer italiano empezó a conquistar paladares.


El éxito no tardó en llegar. Los americanos destinados en la base aérea de Torrejón de Ardoz, grandes conocedores y devotos de la pizza, reclamaron pronto su propia sede de Alduccio. Finalmente, en 1962, con toda la ilusión del mundo, Aldo Sebastianelli abrió el que hoy sigue siendo el corazón del proyecto: el Ristorante Alduccio junto al estadio Santiago Bernabéu, en plena avenida de Concha Espina.


Desde entonces, más de 60 años de historia han pasado por sus mesas. Personalidades de primer nivel como Sophia Loren, Claudia Cardinale, Mijaíl Barýshnikov o Alfredo Di Stéfano han disfrutado aquí de la pizza y de la auténtica pasta fresca hecha a mano, tal y como la preparaban le mamme en las casas italianas. De hecho, los gnocchi eran el plato fijo de Di Stéfano todos los viernes.


A pesar de los cambios vividos en la ciudad —incluidas las sucesivas remodelaciones del estadio Bernabéu—, en Alduccio hay valores que permanecen intactos: amor por el oficio, constancia y fidelidad absoluta a la tradición italiana. Su carta mantiene recetas clásicas y pizzas que son ya historia, como la Alduccio (mozzarella, gorgonzola y parmigiano), la Mamina con salame piccante y huevo de corral, la Bolognese o la Tartufata con boletus y crema de trufa.


Con su elegante terraza frente al Bernabéu y un interior que evoca la Italia sofisticada del cine de los años 50 y 60, Alduccio sigue siendo, seis décadas después, un viaje al corazón de la Italia más auténtica y una parada imprescindible para entender por qué aquí se esconde, desde hace más de medio siglo, una de las mejores pizzas de Madrid.




Fratelli Figurato

La pizza napolitana no es solo una receta: es cultura, técnica y memoria. En Madrid, pocos proyectos han sabido trasladar ese espíritu con tanta fidelidad como Fratelli Figurato, el restaurante de los hermanos napolitanos Riccardo y Vittorio Figurato, convertido en uno de los grandes referentes de la pizza napolitana en España y en el panorama europeo.


Desde sus inicios, Fratelli Figurato ha defendido una idea clara: hacer pizza como en Nápoles, respetando los tiempos, el producto y el oficio, pero dialogando con el entorno en el que se asienta. Esa coherencia les ha valido el reconocimiento continuado de la prestigiosa guía 50 Top Pizza, que los ha distinguido como Mejor Pizzería de España y los ha situado entre las mejores pizzerías de Europa y del mundo.


Entre sus creaciones más emblemáticas sobresale la Diavola de León, elaborada con chorizo de León, una pizza que ha sido reconocida como Mejor Pizza por la propia guía y que se ha convertido en símbolo del proyecto. Una receta que resume su filosofía: tradición napolitana estricta y una lectura contemporánea del producto local, sin perder autenticidad.


La trayectoria de Fratelli Figurato va más allá de sus locales. A lo largo de los años han desarrollado colaboraciones especiales que conectan la cocina italiana con la escena madrileña, como la realizada junto a Pepa Muñoz con motivo de San Isidro. Acciones que refuerzan su vínculo con la ciudad y su voluntad de crear puentes entre culturas gastronómicas a través de la masa.


La pizza aquí nace de un trabajo diario de fermentaciones lentas, de un conocimiento profundo del oficio y de una ejecución precisa. Bases finas, bordes altos y alveolados y una cocción rápida en horno de alta temperatura definen un estilo fiel a la escuela napolitana: pizzas ligeras, húmedas y equilibradas, donde el sabor se impone sin artificios.


La carta recorre las recetas clásicas del sur de Italia, con ingredientes italianos, combinaciones sencillas y elaboraciones reconocibles. Cada pizza responde a una memoria gastronómica concreta y transmite una misma idea de fondo: autenticidad, respeto y continuidad.


Con motivo del Día de la Pizza, cada 9 de febrero, Fratelli Figurato celebra este icono con propuestas especiales en sus locales madrileños, que este año se completan con una colaboración junto a Biáng Biáng Bar, versionando la Diavola de León con chorizo chino de Sichuan y aceite picante. Un gesto que demuestra que la tradición, cuando es sólida, también sabe abrirse al diálogo.


Fratelli Figurato es, en definitiva, Nápoles vivido desde Madrid, una pizzería donde cada masa mantiene viva una forma de entender la pizza que trasciende modas y tendencias.




Hot Now

Subir la temperatura y romper esquemas fue el punto de partida. Hot Now nació con la convicción de que la pizza podía ser pura locura y absoluta perfección al mismo tiempo. Desde su llegada en mayo de 2018, en pleno barrio de Chueca, este proyecto se propuso algo poco habitual en la escena gastronómica: no seguir recetas, sino crearlas.


La identidad de Hot Now se apoya en tres ideas claras: pizza, pasión y personas. El espacio acompaña esta filosofía desde el primer momento. El local se articula en torno a una gran mesa central realizada con la técnica japonesa shou sugi ban, donde la cocina sucede a la vista y el ambiente invita a compartir. El resultado es una atmósfera que mezcla un punto chic con un espíritu desenfadado, pensada para disfrutar sin formalismos.


Detrás de cada pizza hay un trabajo técnico minucioso. La masa fermenta durante 48 horas, un proceso fundamental para lograr una base equilibrada y llena de sabor. El fuego manda: los hornos alcanzan los 400 ºC y permiten una cocción de apenas 90 segundos, dando lugar a pizzas intensas, con carácter y una textura que no se olvida. Nada es casual; todo responde a un proceso afinado a base de pruebas, paciencia y oficio.


Cuando la técnica estuvo dominada, Hot Now dio el paso definitivo hacia su sello personal: las pizzas de autor. El chef Rafa Bergamo y el master pizzaiolo Roberto Borghesi canalizaron su pasión y conocimiento para crear recetas que van más allá de lo convencional. Combinaciones atrevidas, contrastes inesperados y una creatividad sin límites definen una carta que ha conquistado a Madrid.


El mejor ejemplo es La Pistacho, convertida en un icono desde el primer día. Su mezcla de pesto de pistacho, carpaccio de calabacín, tomate confitado, panko y ralladura de lima fresca le valió en 2022 el reconocimiento como Mejor Pizza de España, consolidando a Hot Now como uno de los grandes nombres del panorama pizzero nacional.


La propuesta se completa con creaciones estacionales y pizzas que exploran nuevos territorios, como la Noruega con salmón, la Figuetta con higos o combinaciones donde conviven ahumados, picantes y toques dulces. En Hot Now, la pizza no entiende de normas, y esa libertad creativa es precisamente lo que ha hecho que, desde 2018, Madrid nunca haya vuelto a mirar la pizza de la misma manera.




Baldoria

La historia reciente de la pizza en Madrid no puede entenderse sin Baldoria, un restaurante que en muy poco tiempo ha logrado redefinir la experiencia de la auténtica cocina italiana en la capital. Fundado por el napolitano Ciro Cristiano, Baldoria nació con una idea clara: trasladar a Madrid la esencia más genuina de Nápoles, combinando tradición, producto y una manera de vivir la gastronomía marcada por la alegría y el disfrute.


Desde su apertura en 2022, Baldoria ha construido una trayectoria ascendente que no ha pasado desapercibida. En 2024, su pizza Bufala Fest fue galardonada como la Mejor Pizza de España en el II Campeonato de España de Pizzas, un reconocimiento que confirmó el alto nivel técnico y creativo de su propuesta. Esta pizza se ha convertido en un emblema de la casa gracias a una combinación precisa de tomate San Marzano, mozzarella de búfala DOP, tomatitos confitados, pesto de albahaca, crujiente de Parmigiano Reggiano y ralladura de limón de Amalfi, logrando una sinfonía de sabores fresca, equilibrada y profundamente italiana.


El cuidado del producto es uno de los grandes pilares del proyecto. Los ingredientes se seleccionan de manera meticulosa, con una clara apuesta por materias primas importadas directamente desde Italia. La masa, elaborada con harina italiana y biga como prefermento, cuenta con un 50 % de hidratación y una fermentación de 48 horas, lo que da como resultado una base ligera, digestiva y aromática, fiel al canon de la pizza napolitana.


Pero Baldoria es mucho más que técnica y producto. La cultura italiana se vive también en su ambiente, con un espíritu festivo que impregna el local. La música en directo desde un balcón, el ritmo constante del servicio y la energía de la sala convierten cada comida en una experiencia que va más allá del plato. A las pizzas se suman pastas caseras y platos para compartir, con una carta que se adapta a los productos de temporada y se renueva con frecuencia.


El reconocimiento internacional terminó de consolidar su posición. Baldoria alcanzó el 8.º puesto en el ranking 50 Top Pizza World 2025, tras haber sido coronada segunda mejor pizzería de Europa y mejor de España en la edición europea del mismo ranking. El jurado destacó la experiencia completa que ofrece el restaurante: autenticidad, hospitalidad italiana y una atmósfera vibrante que convierte cada visita en una celebración.


Con esta propuesta tan cuidada, Baldoria se ha consolidado como un destino imprescindible para los amantes de la pizza y como uno de los grandes nombres de la gastronomía italiana contemporánea fuera de Italia, demostrando que tradición y creatividad pueden convivir para conquistar Madrid y el mundo.




Not From Italy

En un momento en el que la pizza vive una edad de oro en Madrid, Not From Italy ha sabido encontrar su propio camino alejándose deliberadamente de los discursos clásicos. Su nombre ya es una declaración de intenciones: aquí no se busca reproducir la pizza napolitana ni competir en academicismos, sino hacer la pizza que apetece comer, sin etiquetas ni solemnidad.


El proyecto nació en Chamberí, en plena calle Ponzano, como el primer slice club de Madrid. Cinco amigos procedentes de mundos tan distintos como la hostelería, la empresa o la publicidad decidieron unir fuerzas para crear un espacio honesto, directo y con personalidad. Lejos de manteles de cuadros, referencias a la mamma o discursos sobre hornos, Not From Italy se presenta como un local de pizza al corte, pensado para la gente y no para los expertos.


El espacio respira flow neoyorquino con un marcado espíritu castizo. Barra de acero inoxidable, cocina y hornos a la vista, pocas mesas, taburetes altos y ninguna posibilidad de reservar. Todo sucede frente al cliente: el horneado, el acabado de las porciones, el chorro de AOVE, la pimienta recién molida y el parmesano rallado en directo. Si hay cola, se espera. Y se entiende rápido por qué.


La carta es breve y va al grano: cinco pizzas, tres rojas y dos blancas, todas de estilo italoamericano. La masa fermenta más de 48 horas y pasa por doble cocción, logrando una base fina, crujiente y con bordes generosos, perfecta para las grandes porciones triangulares. Aquí conviven una Margarita con tomate San Marzano y mozzarella del País Vasco, la contundente Pepperoni, la Trufada para amantes del umami y la icónica Not From Italy, con mozzarella, guanciale, puerro confitado y una salsa secreta que se ha convertido en puro vicio.


El concepto se completa con toppings opcionales como stracciatella, miel caliente o pesto, y dips para mojar el borde —ese borde glorioso— como el de parmesano con ajo asado, tomate San Marzano o salsa de tequila. Todo por un precio contenido, pensado para comer bien, rápido y sin complicaciones.


Más allá de la pizza, la oferta incluye mac & cheese cremosos y alitas de pollo crujientes, además de cervezas y refrescos. Not From Italy no pretende sentar cátedra, pero sí ha logrado algo difícil: hacer de la pizza por porciones una experiencia con identidad propia. Porque, al final, como ellos mismos defienden, la mejor pizza es la que te gusta. Y aquí, eso se cumple bocado a bocado.




Picsa

La pizza no entiende de fronteras cuando hay identidad y buen producto detrás. En Madrid, una de las propuestas que mejor lo demuestra es Picsa, una pizzería que ha sabido trasladar el estilo argentino a la capital con personalidad propia y sin complejos. Ubicada en el barrio de Chamberí, a escasos metros del área financiera de AZCA, Picsa se ha convertido en una referencia imprescindible para quienes buscan algo diferente dentro del universo pizzero madrileño.


El proyecto nace de parte del equipo del reconocido restaurante Sudestada, como una iniciativa personal con un objetivo claro: ofrecer la receta tradicional de la pizza desde una mirada renovada, respetando su origen italiano pero reinterpretándola desde la cultura gastronómica argentina. Una decisión que ha marcado su trayectoria desde el primer día y que explica el éxito sostenido del local.


El espacio acompaña esta filosofía. Picsa ocupa el antiguo local de un ultramarinos, del que conserva parte de su estructura original. El interiorismo de estilo industrial, con azulejos blancos, suelos de mármol negro y columnas vistas, crea un ambiente sobrio y urbano que pone el foco en lo que realmente importa: la pizza. Un entorno sin artificios que conecta con la esencia directa y popular de esta cocina.


La gran protagonista es la pizza al estilo argentino, reconocible por su masa gruesa y esponjosa, con bordes crujientes y una base firme que soporta ingredientes abundantes. Las pizzas se elaboran en molde y se hornean en horno de leña, una combinación que permite una cocción uniforme y un resultado jugoso, con toppings que llegan hasta el borde y un sabor profundo. Una forma de entender la pizza muy distinta a la napolitana, pero igual de auténtica.


La carta ofrece una amplia variedad de pizzas, donde conviven recetas clásicas con propuestas más innovadoras, siempre elaboradas con ingredientes de primer nivel. Mozzarella generosa, salsas bien equilibradas y combinaciones pensadas para disfrutar sin prisas construyen una experiencia que remite inevitablemente a la tradición pizzera de Buenos Aires.


Con el paso del tiempo, Picsa se ha consolidado como uno de los grandes referentes de la pizza argentina en Madrid, reivindicando un estilo que apuesta por la contundencia, el sabor y la memoria. Para quienes buscan una pizza diferente, reconocible y honesta, Casa Picsa en Chamberí es una parada obligatoria dentro de las mejores pizzas de Madrid 2026.




Parking Pizza

A veces, la clave no está en complicar las cosas, sino en hacerlas bien y sostenerlas en el tiempo. Así se entiende la historia de Parking Pizza, un proyecto que desde 2015 ha construido su identidad alrededor de dos ideas muy claras: el espacio y la pizza. Un punto de partida sencillo que ha sabido evolucionar con coherencia sin perder su esencia.


Parking Pizza nació en Barcelona con la voluntad de crear lugares donde la pizza artesana pudiera disfrutarse sin rigidez, en entornos abiertos, luminosos y pensados para compartir. Desde aquel primer local, el proyecto fue creciendo de forma natural hasta consolidar varias direcciones estratégicas. Hoy, Madrid forma parte fundamental de ese recorrido, con locales en Paseo de la Castellana, 89 y Monte Esquinza, 39, integrados en zonas de vida cotidiana, oficinas y barrios en constante movimiento.


Los espacios son uno de los grandes protagonistas de la experiencia. De estética moderno-industrial, con cocinas abiertas y grandes mesas comunales, todo gira en torno al horno de leña, auténtico corazón del restaurante. La informalidad y la sencillez conviven aquí con el cuidado por los detalles y una atención cercana, demostrando que la calidad no necesita solemnidad para expresarse. Son locales pensados para sentarse, compartir pizzas y alargar la conversación sin prisas.


La propuesta gastronómica se apoya en una masa de larga fermentación, trabajada a diario, que da lugar a pizzas equilibradas, ligeras y llenas de sabor. El producto es fresco y esencialmente mediterráneo, con una carta que combina recetas clásicas con otras más contemporáneas. Desde la Margherita o la Marinara —también en versión con anchoas— hasta propuestas como la de sobrasada picante de Mallorca con taleggio, la de tomates confitados con pesto y parmesano, la de speck y scamorza o la de trufa negra con huevo y fontina, todas comparten una misma filosofía de claridad y respeto por el ingrediente.


Mención especial merecen las pizzas fruto de colaboraciones puntuales, como la desarrollada junto a Petramora y Rooftop Smokehouse, que incorporan producto ahumado y capas de sabor más profundas sin perder el equilibrio. Son ejemplos de una cocina que evoluciona sin renunciar a su base.


Parking Pizza ha sabido trasladar a Madrid una forma muy concreta de entender la pizzería: espacios abiertos, mesas compartidas y una pizza que se disfruta sin discursos ni artificios. Un proyecto coherente y reconocible que encaja de manera natural en el ritmo de la ciudad y que demuestra que, cuando el espacio acompaña y la masa se trabaja con paciencia, la experiencia se vuelve sencilla, honesta y memorable.





Rifugio

Hay pizzerías que destacan por su técnica, otras por su ambiente y algunas por un rasgo que las hace realmente distintas. En Madrid, Rifugio pertenece a este último grupo. Ubicada en pleno barrio de La Latina, esta pizzería napolitana ha construido su identidad a partir de un elemento poco habitual en la escena pizzera española: una masa elaborada con agua de mar, convertida ya en su gran seña de identidad.


Rifugio nace de la pasión de tres amantes de la gastronomía italiana que decidieron crear en Madrid un espacio donde la tradición napolitana conviviera con una mirada innovadora. Desde el principio, el proyecto apostó por una pizza fiel a sus orígenes, trabajada con rigor, respeto por el producto y una búsqueda constante de la excelencia. El resultado es una propuesta coherente y reconocible que ha sabido hacerse un hueco propio en uno de los barrios con más vida gastronómica de la ciudad.


La masa es el corazón de la experiencia. Elaborada a diario con harinas ecológicas y agua de mar filtrada, ofrece una base fina y rústica, con un aroma intenso a trigo y una textura ligera y digestiva. Esta elección técnica no solo aporta matices de sabor, sino que refleja una manera distinta de entender la pizza, más natural y profundamente ligada a su origen mediterráneo.


El trabajo constante y la personalidad del proyecto han sido reconocidos a nivel internacional. Rifugio forma parte del listado Europa Excellent Pizzerias de la guía 50 Top Pizza, situándose entre las pizzerías más destacadas del continente. Un reconocimiento que pone en valor tanto su innovación como su fidelidad al canon napolitano.


La carta reúne cerca de una veintena de pizzas divididas entre clásicas y de temporada. Conviven recetas imprescindibles como la Margherita, la Marinara o la Diavola, con propuestas más personales como la Stella, una pizza en forma de estrella cuyos bordes rellenos de ricotta y pesto se han convertido en uno de los grandes iconos de la casa. Las pizzas de temporada, renovadas cada cuatro meses, permiten incorporar ingredientes de proximidad y productos KM0, manteniendo la propuesta viva y conectada con cada estación.


La experiencia se completa con una cuidada selección de cervezas artesanas de Umbría y una carta de vinos italianos que viaja de Sicilia a Friuli. Rifugio es, en definitiva, un lugar donde la pizza se entiende como cultura, técnica y disfrute, un refugio italiano en Madrid donde cada detalle suma para explicar por qué su propuesta sigue dejando huella en la ciudad.


bottom of page