Rosquillas, garrotes y otros dulces de San Isidro en Madrid
- Julián Acebes
- hace 2 días
- 2 Min. de lectura

Madrid vuelve a celebrar San Isidro con sus dulces más tradicionales sobre el mostrador. Las rosquillas, en sus distintas versiones, siguen siendo las grandes protagonistas de estas fechas y uno de los productos más buscados en pastelerías, obradores y restaurantes de la capital.
A las recetas clásicas se suman este año propuestas especiales que actualizan el recetario madrileño sin alejarse de su origen. Algunas apuestan por nuevos ingredientes, otras por formatos pensados para regalar y también hay quien aprovecha la ocasión para revisar postres propios con guiños muy castizos.
Mallorca, Ikigai Velázquez, Turris, El 5 de Tirso y La Duquesita presentan elaboraciones disponibles durante las fiestas, con la tradición castiza como punto de partida y el sabor de Madrid como hilo conductor.
Mallorca, que este año celebra su 95º aniversario, recupera sus rosquillas de temporada con una edición especial en colaboración con el tatuador Nacho Caja. El artista ha creado una ilustración exclusiva inspirada en La pradera de San Isidro, de Goya, reinterpretada con un lenguaje más actual. El diseño viste una caja de edición limitada pensada para conservarse como recuerdo de la festividad.
En el interior, la firma reúne algunas de sus recetas más representativas: rosquillas tontas, elaboradas con huevo, harina, aceite, azúcar y anís en grano; rosquillas listas, con jarabe de limón y fondant dorado; rosquillas de Santa Clara, con merengue suizo y un toque de lima; y rosquillas de Alcalá, con hojaldre de mantequilla, yema pastelera y glaseado crujiente. La edición limitada estará disponible en tiendas físicas y en la tienda online de Mallorca, en formato individual para la rosquilla de Alcalá grande y en cajas de 12 unidades, surtidas o monovarietales.
En Ikigai Velázquez, el chef Yong Wu Nagahira propone una versión propia de las rosquillas de Santa Clara. Mantiene la base tradicional, pero incorpora yuzu para aportar un matiz cítrico y matcha en el glaseado, que suma un ligero amargor. La propuesta estará disponible en edición limitada durante las fiestas.
Turris vuelve a poner en sus tiendas los sabores más clásicos de San Isidro: rosquilla tonta, lista, de limón y de chocolate. También recupera el Garrote de San Isidro, una barra elaborada con harina de trigo, higos secos macerados en anís y ajonjolí, cubierta con salvado.
En el restaurante El 5 de Tirso, la celebración llega con una nueva versión de su tarta de queso. El chef Aitor Mena la reinterpreta con caramelos de violeta, fundidos y convertidos en un polvo aromático que se espolvorea sobre la tarta. Estará disponible del 15 al 24 de mayo.
La ruta se completa con La Duquesita, que elabora a diario sus rosquillas tontas, listas y de Santa Clara siguiendo el proceso artesanal. Una propuesta fiel a las recetas de siempre para disfrutar de uno de los dulces más reconocibles de Madrid.
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